ayp

FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
_______________________________________________

miércoles, 27 de mayo de 2026

Del Carrete de 36 a la Ráfaga Infinita: ¿Fotografiamos Mejor o Solo Más?

La Tortura de la Pantalla . 

Quienes empezamos en esto cuando la fotografía se medía en milímetros de celuloide y no en gigabytes, recordamos perfectamente lo que significaba salir al campo con un límite físico riguroso. Llevabas en la mochila un par de carretes de 24 o 36 exposiciones, y cada vez que el dedo se posaba sobre el disparador, una calculadora mental se activaba instantáneamente.
 
En la época analógica, la fotografía de fauna era un ejercicio de paciencia extrema y, sobre todo, de selección previa. Disparar a ciegas o por probar era un lujo que pocos se podían permitir; cada fotograma costaba dinero real (compra, revelado y positivado) y el sonido del obturador exigía la certeza de que el momento era el adecuado. Lo normal era fotografiar aves posadas, buscando estar lo más cerca posible con las ópticas de la época y asegurando el tiro con foco manual. Si fallabas el foco o el animal se movía en ese instante, no lo sabías hasta que recogías los negativos revelados días después.
 
Hoy, el panorama es radicalmente opuesto. Salimos al campo con tarjetas de memoria capaces de almacenar miles de archivos RAW sin inmutarse. Ya no se dispara foto a foto; ahora la norma es asegurar la acción. Ante cualquier escena mínimamente interesante, la cámara encadena ráfagas de diez, veinte o treinta imágenes en un par de segundos.
 
Cualquier salida rutinaria por la mañana a un humedal se traduce fácilmente en cientos o miles de imágenes en la tarjeta. Hemos sustituido la búsqueda del instante único por la captura masiva de secuencias completas.
 
Para ilustrarlo perfectamente, echad un vistazo a esta secuencia que pude fotografiar recientemente de una familia de somormujos lavancos (Podiceps cristatus) con sus pollos:
 
 
Este mosaico es el vivo reflejo de la fotografía actual. En la época del carrete químico, intentar registrar paso a paso el movimiento de los adultos con las crías, sus aproximaciones al carrizal y las interacciones entre ellos habría supuesto gastar un carrete entero en apenas unos minutos. Hoy, nos podemos permitir el lujo de captar la escena desde que entran en juego hasta que se ocultan en la vegetación.
 
Técnicamente, la abundancia digital es una bendición. Conseguir el milisegundo exacto en que un pollo estira el cuello para recibir la ceba de su progenitor, o el instante en que dos adultos se cruzan en paralelo, es hoy mucho más viable. Negar esto sería absurdo.

 


La ráfaga te asegura que captas el ojo del ave perfectamente nítido y sin parpadeos, registrando a la vez el detalle de los polluelos con su característico plumaje rayado.

 


Lo mismo ocurre cuando se desplazan pegados a la orilla La velocidad de disparo te permite elegir el encuadre donde la composición entre el carrizal, el adulto vigilante y las crías en fila india sea la más equilibrada.

Sin embargo, este buffet libre de imágenes no ha eliminado el esfuerzo, simplemente ha trasladado el trabajo del terreno al ordenador

Antes: El filtro se hacía antes de disparar. El fotógrafo descartaba con el ojo y la cabeza. El descarte era previo.

Ahora: El filtro se hace después, frente a la pantalla. Llegar a casa con decenas de fotos idénticas de la misma secuencia —como vemos en el plano corto de los adultos con la prole en somormujo lavanco con pollos para acabar guardando solo una o dos es la rutina habitual. 
 
El trabajo de campo se ha aligerado, pero las horas de criba y edición delante de la pantalla se han multiplicado de forma exponencial.


Con tanta tecnología, da la sensación de que dependemos demasiado de la estadística: si disparo doscientas fotos, alguna tendrá que salir bien. Pero la realidad es que la velocidad solo captura lo que tú pones delante del objetivo.
 
Por muy rápida que sea la ráfaga de una cámara moderna, si no conoces los comportamientos, hábitos, costumbres de las especies, si la cámara no está bien configurada con los parámetros adecuados (velocidad, ISO, obturación)  acabamos volviendo a casa con miles de archivos inservibles en lugar de un puñado de fotos que merezcan la pena. Desde el año 2000 estamos plenamente instalados en la era digital, pero las reglas básicas no han cambiado tanto. La tecnología pone la cantidad y la velocidad; el fotógrafo sigue poniendo el ojo y el criterio técnico.
 
 ______
 
 
📍 Lugar:   Delta del Llobregat. El Remolar-Filipines
📅 Fecha de observación: 26 de mayo-2026
🌡️CLIMA :  🌞 Día  soleado  Temp. Máx. 28°C / Mín. 17°C , 1025 hPa. HR: 50%
🔗 Link en este blog : Podiceps cristatus
📷  Equipo foto : Nikon P950
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

martes, 26 de mayo de 2026

Un registro excepcional en El Remolar: el correlimos falcinelo (Calidris falcinellus)

 


El paso prenupcial sigue dejando sorpresas en el delta del Llobregat y hoy ha aparecido una de las buenas en la maresma de El Remolar (Viladecans): un correlimos falcinelo o territor becadell (Calidris falcinellus), una especie escasísima en Catalunya y muy poco observada en el Delta del Llobregat. El ave se movía discretamente entre los prados inundados y los limos someros frente al aguait, un ambiente muy favorable para una especie que acostumbra a alimentarse sondeando fangos blandos y zonas encharcadas.
 
Las fotos permiten apreciar perfectamente las características de la especie. Destaca sobre todo el pico largo y robusto, ligeramente aplanado y claramente curvado hacia abajo en el extremo, además de la característica ceja doble o bifurcada. El dorso muestra también el típico diseño listado y contrastado, con tonos oscuros y bordes claros y rojizos en las plumas escapulares, un patrón que recuerda bastante al de algunas agachadizas y que explica el nombre catalán de “becadell”.
 
Se trata de un migrador de larga distancia que cría en las turberas y tundras húmedas del norte de Escandinavia y Rusia occidental. Tras pasar el invierno principalmente entre África oriental, el golfo Pérsico y la India, estas semanas emprende el viaje hacia sus áreas de reproducción árticas. El delta actúa para él como una pequeña escala migratoria donde descansar y recuperar reservas antes de continuar hacia el norte.
 
Por el estado del plumaje parece tratarse de un ejemplar adulto en transición hacia plumaje nupcial. Ya presenta bastante contraste en el dorso y marcas bien definidas, lejos del aspecto más apagado y uniforme que mostraría un ave joven. El sexo, en cambio, resulta imposible de determinar en campo con seguridad, ya que machos y hembras son prácticamente idénticos. Una observación realmente notable y de aquellas que hacen revisar dos veces cada grupo de limícolas.
 
 
Reconocible por el patrón de la cabeza: una oscura raya central que divide la ceja clara en dos bandas bien visibles, formando la característica lista superciliar doble, uno de los rasgos de la especie .

Correlimos falcinelo.Territ becadell. Calidris falcinellus. Broad-billed Sandpiper

Durante un breve estiramiento de alas,  revela un nítido contraste entre las infracobertoras alares claras, que se extienden hacia una zona ventral completamente blanca, y el patrón oscuro estriado de su pecho y escapulare

El correlimos falcinelo es un migrador transahariano muy escaso en el litoral catalán, asociado principalmente a marismas, salinas y lagunas costeras durante sus breves escalas migratorias.

Comparativa muy ilustrativa entre el correlimos falcinelo y un correlimos menudo (Calidris minuta) al fondo. La imagen permite apreciar perfectamente la mayor longitud y curvatura del pico del falcinelo, además de un cuerpo más estilizado y un patrón cefálico mucho más marcado. El menudo, en contraste, muestra una estructura más compacta, pico fino y recto y tonos generales más cálidos y uniformes.


🎥 Vídeo de 35" 
La filmación permite apreciar el falcinelo que comparte plano directo con un correlimos zarapitín (Calidris ferruginea), lo que ofrece una oportunidad para contrastar sus morfologías y plumajes en movimiento.
A lo largo de la secuencia, se puede observar el método de alimentación de estos limícolas sondeando el fango somero, donde también se mueve de forma activa un chorlitejo chico (Charadrius dubius), ofreciendo una excelente referencia comparativa de tamaño frente a los correlimos. Finalmente, el zoom se abre hacia la panorámica general de la laguna, permitiendo registrar el hábitat completo con la presencia de moritos comunes (Plegadis falcinellus) y un bando de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) descansando


Otras filmaciones mi canal Videobirding Paco Torres - YouTube


______
 
📍 Lugar:   Delta del Llobregat. El Remolar-Filipines
📅 Fecha de observación: 26 de mayo-2026
🌡️CLIMA :  🌞 Día  soleado  Temp. Máx. 28°C / Mín. 17°C , 1025 hPa. HR: 50%
📷  Equipo foto : Nikon P950
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

lunes, 25 de mayo de 2026

Buitre negro en el Zoo de Barcelona: una oportunidad de verlo a corta distancia.

 

Fotografiar al buitre negro (Aegypius monachus) en el Zoo de Barcelona siempre genera un contraste mental inmediato. Estamos ante la rapaz más grande de Europa, un gigante forestal diseñado para llanear durante horas cubriendo decenas de kilómetros diarios en busca de carroña. Verlo encuadrado entre mallas, troncos artificiales y estructuras de madera plantea de forma directa el debate sobre la cautividad, un tema con luces y sombras si nos ceñimos a los datos técnicos y biológicos, dejando de lado los discursos ecológicos o sentimentales.
 
La parte negativa de este confinamiento es evidente a ojos de cualquier naturalista. El buitre negro necesita las corrientes térmicas para desplegar sus casi tres metros de envergadura, un comportamiento de vuelo de campeo que queda anulado por completo en un aviario, por muy amplio que este sea. Esta falta de espacio real para el ejercicio físico prolongado puede derivar en sedentarismo y atrofia muscular, limitando sus movimientos a cortos planeos y saltos entre plataformas. Además, se rompe toda la dinámica natural de localización de alimento y la necesaria competencia que se produce en los grandes muladares salvajes, sustituyéndose por una rutina de alimentación totalmente artificializada y predecible.
 
Sin embargo, la realidad de estos recintos en el siglo XXI responde a una estrategia científica de conservación obligada por el propio declive que la especie sufre en gran parte de su área de distribución mundial. El ejemplar adulto que aparece en las imágenes, perfectamente identificado con la anilla plástica amarilla con el código GP, es una muestra de ello. El Zoo de Barcelona participa activamente en el Programa Europeo de Cría (EEP) de esta especie. Esto significa que estas instalaciones funcionan como un banco genético y un centro de reproducción; muchos de los polluelos nacidos en cautividad se destinan directamente a proyectos de reintroducción en zonas de la Península Ibérica y Europa donde el buitre negro había desaparecido debido al veneno, las colisiones con tendidos eléctricos o la pérdida de hábitat forestal maduro.
 
Por otro lado, conviene recordar que un porcentaje muy alto de las grandes rapaces que pueblan estos recintos son ejemplares irrecuperables procedentes de centros de salvamento de fauna. Son aves que, tras sufrir accidentes graves en el medio natural como choques con aerogeneradores o desnutrición severa, arrastran secuelas crónicas imposibles de subsanar. Soltarlas al campo equivaldría a una muerte segura por inanición o depredación, por lo que su mantenimiento en estas instalaciones les otorga una segunda función útil para su propia estirpe a través de la reproducción controlada y la divulgación.
 
Al margen del debate sobre la cautividad, esta proximidad ofrece al fotógrafo la opción de registrar detalles difíciles de captar a gran distancia en el campo. Una oportunidad de documentación puramente técnica sin desplazarse muchos kilómetros.
 
 
Instalación del Zoo de Barcelona donde se alojan los ejemplares. Se aprecian las estructuras de madera y la vegetación que intentan aportar volumen al espacio, el cual, no obstante, anula la posibilidad del vuelo de campeo característico de la especie.

Panel informativo del parque donde se detalla la biología del buitre negro y se confirma explícitamente su participación en el Programa Europeo de Cría (EEP) para la conservación de la especie.

Detalle de la cabeza de un ejemplar inmaduro. El denso plumón marrón oscuro en la cabeza y el cuello, junto con los tonos rosáceos y pálidos en la cera del pico, son marcas diagnósticas de su juventud.

Secuencia  que muestra el ojo abierto (izquierda) y el momento exacto del cierre transversal de la membrana nictitante o "tercer párpado" (derecha), un mecanismo biológico que limpia y protege el globo ocular. 

Ejemplar adulto reconocible por el aclaramiento y pérdida de plumón en la cabeza debido a la edad.

____________
 
 
📍 Lugar:   Zoo de  Barcelona 
📅 Fecha de observación: 9 de diciembre-2025 
🌡️CLIMA : ☀️ Día Soleado, agradable,  (Máx. 17°C / Mín. 9°C) 
📷  Equipo foto : CANON R7 +Obj. 100/400 RF
©️ Todas las imágenes PacoTorres 

domingo, 24 de mayo de 2026

El impacto cotidiano sobre las aves del Besòs

  

Perro en el cauce: presión creciente sobre la avifauna del Besòs. 
 

El tramo del Parc Fluvial del Besòs comprendido entre Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs se ha convertido en uno de los espacios con mayor presión humana sobre la fauna fluvial del área metropolitana de Barcelona. A pesar de tratarse de un corredor biológico estratégico para numerosas especies de aves, la sensación sobre el terreno es cada vez más evidente: el río parece haberse transformado en un gran pipicán al aire libre.

La presencia constante de perros sueltos dentro del cauce ya forma parte del paisaje cotidiano. No son únicamente de animales paseando por los caminos laterales, sino de perros entrando directamente al agua, cruzando las orillas fangosas, recorriendo las graveras e irrumpiendo en zonas donde las aves descansan, se alimentan o intentan criar. Todo ello mientras muchos propietarios pasean con la correa en la mano o pendientes del teléfono móvil, completamente ajenos —o indiferentes— al impacto que generan.

Las escenas se repiten diariamente. Una gallineta común (Gallinula chloropus) abandonando a toda velocidad la vegetación de ribera tras la entrada de un perro en la orilla. Una hembra de ánade azulón (Anas platyrhynchos) levantando el vuelo a ras de agua para evitar el acoso de un animal que atraviesa el cauce. Despegues de emergencia, interrupciones constantes y pérdida continua de tranquilidad en uno de los pocos espacios húmedos funcionales que sobreviven en este tramo final del Besòs.

Este acoso permanente no es anecdótico. Cada huida supone un gasto energético innecesario para aves que dependen de pequeñas zonas tranquilas para sobrevivir en un entorno completamente urbanizado. La perturbación continua reduce además las áreas efectivas de alimentación y descanso para anátidas, limícolas y rálidos , expulsándolas de los pocos puntos viables que les quedan y comprometiendo su permanencia en el río, ya que todo este tramo urbano sufre la misma presión e inseguridad..

La situación resulta especialmente grave durante la época de reproducción. Las islas de grava y las orillas del Besòs son utilizadas como zona de cría por especies extremadamente vulnerables como el chorlitejo chico (Charadrius dubius), un ave que nidifica directamente sobre el suelo, entre piedras y guijarros, haciendo que huevos y pollos resulten prácticamente invisibles para quien no conoce el terreno. El paso continuo de perros por estas zonas puede destruir puestas completas en cuestión de segundos, aplastar huevos o separar a los polluelos de los adultos en una etapa crítica del ciclo reproductor.

A todo ello se suma el deterioro progresivo de la pradera fluvial. Aunque la mayoría de propietarios sí actúan correctamente, existe una minoría perfectamente visible que utiliza el parque como si fuera una zona canina sin normas: perros desatados, animales entrando al cauce y mierda abandonada sobre el césped y los caminos de paso. El resultado es una degradación constante de un espacio que debería funcionar como refugio ecológico y zona pública de convivencia.

La normativa del parque prohíbe expresamente el acceso de animales domésticos al agua y obliga a llevar los perros atados fuera de las zonas habilitadas. El problema es que la realidad diaria sobre el terreno parece ir en dirección contraria. Cada vez se ven más perros dentro del cauce y menos respeto por un entorno que no es un solar vacío ni un parque canino improvisado, sino uno de los pocos corredores fluviales con valor ecológico real que sobreviven en el litoral metropolitano.
 
Una gallineta común (Gallinula chloropus) huye despavorida de un perro que se introduce en el cauce del río Besòs.

Capó reial (Plegadis falcinellos)  en el cauce, tranquilo, buscando alimento mientras un perro se acerca siguilosamente . El mismo punto, unos segundos  después, ocupado por el perro, mientras su dueño contempla la escena.
 
 
 ________________
 
 
📍 Lugar:  Parc Fluvial Besòs 
📅 Fecha de publicación: 24 de Mayo-2026
©️ Todas las imágenes archivo de Paco Torres, salvo la de cabecera de Dionisio Sanz ( ver su galería en instagram )

viernes, 22 de mayo de 2026

Nidada de avión roquero


Secuencia de ceba en el nido de Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)


Después de varios años siguiendo la reproducción del avión roquero (Ptynoprogne rupestres) bajo los puentes del Besòs, vuelve a repetirse una de las fases más intensas del ciclo de cría. Los  pollos ya aparecen completamente emplumados y ocupan prácticamente toda la boca del nido, señal evidente de que el momento de abandonar la estructura está muy próximo.

La actividad de los adultos es constante. Las entradas y salidas se suceden sin apenas pausa y el intercambio de alimento dura apenas unos segundos antes de que el adulto vuelva a salir en busca de insectos. En esta fase final, los juveniles permanecen alineados en el borde del nido reclamando comida de manera continua, mientras el interior del puente acumula ya las marcas típicas de una nidada muy activa.

Resulta curioso comprobar cómo una especie originalmente ligada a cortados y paredes rocosas ha terminado integrándose con total normalidad en estructuras urbanas de hormigón, utilizando los puentes del Parc Fluvial como sustitutos perfectos de los acantilados naturales. Si todo sigue el curso habitual, en muy pocos días estos jóvenes aviones roqueros abandonarán definitivamente el nido y comenzarán los primeros vuelos junto a los progenitores.

Los juveniles tardan entre 24 y 27 días en convertirse en volantones. A medida que crecen, ocupan toda la abertura de la estructura de barro, alineándose hacia el exterior para reclamar comida.

Hace apenas 23 días, la actividad en este punto del puente era mínima y uno de los adultos permanecía inmóvil en el nido. Hoy, el mismo nido alberga cuatro pollos completamente desarrollados, reflejando la rapidez del ciclo reproductor del avión roquero.

Nidada de cuatro pollos. La incubación ha sido entre 14 y 15 días.  

La invisibilidad como estrategia: el nido en la penumbra:  La imagen muestra una vista general de la parte inferior del puente, un entramado de vigas y pilares de hormigón que a simple vista parece únicamente una estructura funcional. Sin embargo, fijándose con atención entre las vigas centrales, puede distinguirse apenas una pequeña irregularidad adherida al hormigón: el nido de avión roquero. Precisamente esa dificultad para localizarlo constituye una de las grandes ventajas de la especie en este tipo de entornos urbanos.
Desde cierta distancia resulta casi invisible, incluso sabiendo exactamente dónde se encuentra. Esta discreción reduce enormemente su detección por parte de posibles depredadores y demuestra hasta qué punto el avión roquero ha sabido adaptarse a las infraestructuras urbanas, utilizando las sombras y recovecos del hormigón como sustitutos eficaces de los antiguos cortados rocosos.

_________

📍 Lugar:  Parc Fluvial Besòs . Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 22 de Mayo-2026
🌡️Clima :  ☀️ Soleado ; Temp.Máx.25°C/ Mín.18°C; P.atm.: 1025 hPa;  HR: 58% .
📷  Equipo foto : Canon R7 + Obj. 18/400 Tamron
🔗 Link en este blog : # Ptyonoprogne rupestris
©️ Todas las imágenes Paco Torres 
📝Otras entradas en este blog: