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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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jueves, 6 de agosto de 2026

Un mar con mucha más vida de la que parece.




Las playas de Barcelona pueden dar la impresión de ser un entorno completamente urbano, pero bajo la superficie existe una comunidad marina muy activa. Los espigones y escolleras se han convertido con el tiempo en refugio para numerosas especies de peces e invertebrados, creando pequeñas zonas de gran biodiversidad.
 
Es precisamente en estos fondos donde el cormorán moñudo encuentra buena parte de su alimento,  se sumerge y persigue a sus presas bajo el agua, aprovechando su gran capacidad como buceador.
 
Las imágenes de esta secuencia parece que ha atrapado un pez de cuerpo alargado, uno de los muchos que habitan entre las rocas y grietas del litoral. Una vez en superficie, el ave debe recolocarlo antes de tragarlo entero, un comportamiento habitual que suele durar apenas unos segundos.
 
Escenas como esta pasan desapercibidas para la mayoría, pero muestran que, incluso en un litoral tan transformado como el de Barcelona, la vida marina sigue desarrollándose con total naturalidad.

 

 Tras una breve inmersión emerge con una captura que manipula durante unos segundos antes de engullirla.
 

La escullera del Port Olímpic de Barcelona alberga una gran cantidad de pequeños peces que atraen a depredadores como el cormorán moñudo.

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📍 Lugar: Escollera del Port Olimpic , Barcelona
📅 Fecha de observación: 5 de agosto-2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 33°C / Mín. 26°C) , 1016hPa. ; HR: 48%
📷  Equipo foto :  Canon R7 + 100/400 x1,4 RF
🔗 En este blog : #Gulosus aristotelis 
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 

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 Durante la jornada que compartí con José María Muñoz (En Instagram : chemachema85) él tuvo la fortuna de captar esta magnífica secuencia, que complementa perfectamente las fotografías anteriores. En ella puede verse la presa prácticamente en toda su longitud. Su cuerpo alargado y flexible explica las maniobras del cormorán para recolocarla antes de engullirla entera.
📷  Equipo foto : Nikon D7500 + Tamron 100/400

 

P. D. Gracias a la secuencia cedida por Chema, en la que la presa aparece prácticamente en toda su longitud, ha sido posible afinar su identificación. Todo apunta a que podría tratarse de una culebra de mar o falsa anguila (Dalophis imberbis), aunque preferimos mantener la prudencia y dejar la identificación como probable.

Esta especie pertenece a la familia de los ofíctidos y presenta un cuerpo muy alargado y cilíndrico, que puede superar el metro de longitud. Habita fondos arenosos y fangosos, donde pasa gran parte del tiempo semienterrada, dejando asomar únicamente la cabeza para acechar pequeños peces y crustáceos. Es una especie discreta, de hábitos principalmente nocturnos, por lo que resulta poco habitual observarla en superficie. Precisamente ese cuerpo largo y flexible explica las maniobras del cormorán para orientarla correctamente antes de engullirla. 

Fuentes de consulta : 

 

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Un tarro blanco juvenil en el Besòs: la observación duró más que su tranquilidad

 


Hay mensajes que justifican pertenecer a un grupo de WhatsApp. Uno de ellos apareció hace unos días: un tarro blanco (Tadorna tadorna) descansaba en el tramo del río Besòs a la altura de Santa Coloma de Gramenet.

No hizo falta pensárselo dos veces. Prismáticos al cuello y cámara al hombro. Porque si hay un objeto que identifica al observador de aves no es la cámara, sino los binoculares. Las fotografías vienen después; primero hay que localizar el ave, disfrutarla y observar su comportamiento. La cámara únicamente deja constancia de un momento que, muchas veces, dura apenas unos minutos.

Los grupos de WhatsApp se han convertido en una herramienta extraordinaria para quienes salimos al campo. Siempre hay alguien que madruga más, que está en el lugar adecuado en el momento oportuno y que, en vez de guardarse el hallazgo, decide compartirlo. Gracias a esa cadena de avisos, muchos podemos disfrutar de observaciones que de otra manera pasarían desapercibidas.

El protagonista era un ejemplar juvenil, tranquilo, descansando sobre la orilla pedregosa del río. Alternaba largas pausas con pequeños desplazamientos y sesiones de acicalado, permitiendo contemplar con calma un ave que, aunque no sea una rareza excepcional, tampoco forma parte del paisaje habitual del Besòs.

Precisamente hace ahora un año tuve la fortuna de fotografiar otro joven en el Parc Diagonal Mar, una coincidencia que demuestra que, casi cada temporada, algún tarro blanco decide hacer una breve escala en el área metropolitana antes de continuar su camino.

Si os apetece recordar otras observaciones de la especie, podéis encontrarlas en las entradas anteriores del blog.

La tranquilidad tenía los minutos contados

Pero el Besòs nunca decepciona... para lo bueno y para lo malo.

Poco después, otro compañero del grupo informaba de que el tarro había levantado el vuelo apresuradamente.

¿Había aparecido un halcón peregrino? ¿Un águila? ¿Algún otro depredador?

No.

Había entrado en el cauce el clásico "perrito".

Y cuando digo "perrito", no imaginéis un caniche del tamaño de un conejo. Lo habitual es encontrarse perros bastante más respetables, muchos de ellos de esos que parecen cumplir una doble función: compañía y sistema de alarma para que a pocos les entren ganas de discutir con el dueño.

Porque, curiosamente, quienes consideran que las normas no van con ellos suelen llevar bastante mal que alguien les recuerde que existen.

El perro, naturalmente, no tiene culpa de nada. Hace exactamente lo que cabe esperar de un perro: correr, olfatear, chapotear y perseguir cualquier cosa que se mueva. El problema siempre está en el otro extremo de la correa... cuando esa correa brilla por su ausencia.

Y eso que la normativa del Parc Fluvial del Besòs es bastante sencilla de entender: los perros deben ir atados. No hace falta un doctorado en Derecho Administrativo para interpretarla.

Lo más curioso es que algunos propietarios no tienen el menor inconveniente en que su compañero de cuatro patas se dé un baño en un agua que, en gran medida, procede de las estaciones depuradoras. Dicho de otra forma: el refrescante chapuzón lleva un poco del agua de nuestras duchas, del fregadero donde anoche se lavaron los platos y de unos cuantos millones de cisternas. Si eso no les preocupa, difícilmente va a preocuparles que un ave migradora, que únicamente buscaba un lugar tranquilo para descansar, tenga que salir volando.

Hace tiempo que decidí no entrar en discusiones. Ya he escrito más de una vez sobre este asunto y he llegado a la conclusión de que discutir con ciertos personajes suele ser tan productivo como jugar una partida de ajedrez con una paloma: da igual cómo vaya la partida; acabará tirando las piezas, ensuciando el tablero y marchándose convencida de haber ganado.

Así que procuro que me resbale.

Prefiero quedarme con lo importante: gracias al aviso de los compañeros pude disfrutar durante un buen rato de este joven tarro blanco y dejar constancia fotográfica de una visita que, con un poco más de civismo por parte de algunos, quizá habría durado bastante más.

Al fin y al cabo, las aves solo necesitan una cosa: que las dejemos tranquilas. No parece pedir demasiado.



El joven tarro blanco descansa plácidamente sobre la orilla pedregosa del Besòs. En esta postura relajada se aprecia el contraste entre el plumaje blanco del cuerpo y los tonos pardos de la cabeza y las escapulares.
El ave se incorpora y permanece alerta, observando el entorno antes de reanudar el descanso. El pico rosado y la cabeza oscura delatan su condición de ejemplar juvenil.
Caminando lentamente por la ribera, el tarro blanco recorre la orilla con tranquilidad, ofreciendo una buena vista del perfil y de sus largas patas rosadas, adaptadas tanto al agua como al terreno firme.

Mostrando el llamativo espejo alar verde, parcialmente visible junto a las plumas castañas del ala.
Comparado con una garza real se ve muy pequeño. La escena transmite la calma con la que permaneció durante buena parte de la observación.



Parc Fluvial Besòs tramo de Santa Coloma de Gramenet.
 
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📍 Lugar: Parc Fluvial Besòs . Santa Coloma de Gramenet 
📅 Fecha de observación: 4 de agosto-2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 31°C / Mín. 26°C) , 1014 hPa. ; HR: 65%
📷  Equipo foto :  Canon R7 + 100/500 RF
🔗 Link en este blog : Tadorna tadorna
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 




martes, 4 de agosto de 2026

Un joven cuco entre las cañas del Besòs



Hay jornadas en las que el premio llega cuando ya estás guardando la cámara. Eso fue precisamente lo que ocurrió esta mañana en el Parc Fluvial del Besòs, en el tramo de Sant Adrià de Besòs.
 
Comencé el recorrido sobre las 7:30 h, aprovechando las primeras horas del día, y cuando ya daba por terminada la salida, alrededor de las 10:30 h, llegó la sorpresa. Desde el conocido como puente del tenis, uno de los puentes que cruzan el río en Sant Adrià de Besòs, Miguel ( Micalet JG en Instagram) , que me acompañaba durante el paseo, localizó un ave posada entre las cañas de la orilla.
 
Al dirigir los prismáticos hacia ella comprobé enseguida que se trataba de un joven cuco común (Cuculus canorus), una especie que ya había tenido la suerte de observar otros veranos en este mismo espacio, aunque cada encuentro sigue siendo especial.
 
La posición elevada del puente permitió observarlo con comodidad mientras permanecía inmóvil sobre una caña. El plumaje juvenil destaca por los tonos pardos y rojizos del dorso, finamente barrados, el vientre de color canela y la larga cola con franjas oscuras y puntas claras. También llamaba la atención el iris amarillo, muy visible cuando giraba ligeramente la cabeza para vigilar el entorno.
 
Los adultos ya se encuentran en plena migración hacia África o a punto de iniciarla, mientras que los jóvenes permanecen todavía unas semanas más antes de emprender, ellos solos y por primera vez, un viaje extraordinario de miles de kilómetros guiados únicamente por su instinto.
 
Un magnífico broche para una mañana de observación que volvió a demostrar que el Parc Fluvial del Besòs sigue ofreciendo encuentros inesperados incluso en pleno agosto.

Vista posterior del joven cuco posado entre las cañas. Se aprecia perfectamente el barrado del dorso, los tonos pardorrojizos del plumaje juvenil y la larga cola con bandas oscuras.
    
Vista lateral donde destaca el perfil característico de la especie, el iris amarillo y el fino barrado del pecho.

Diferentes posturas del ejemplar mientras permanecía atento entre la vegetación de ribera antes de salir volando para cambiar de posadero.

Imágenes que muestran el plumaje herrumbroso del juvenil, la secuencia de vuelo es un testimonio gráfico de lo esquivo y rápido que fue el momento. 

Vista general del tramo del Parc Fluvial del Besòs donde se produjo el avistamiento.

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📍 Lugar: Parc Fluvial Besòs . Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 4 de agosto-2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 31°C / Mín. 26°C) , 1014 hPa. ; HR: 65%
📷  Equipo foto :  Canon R7 + 100/500 RF
🔗 Link en este blog : Cuculus canorus
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 

sábado, 1 de agosto de 2026

La garza que prefiere no existir

  


Hay aves que parecen disfrutar dejándose fotografiar. La garza imperial ( Ardea purpurea) no pertenece a ese club.
En el tramo de del Parc Fluvial de Sant Adrià de Besòs apenas se deja ver. Siempre esquiva, siempre desconfiada, siempre buscando el refugio del cañaveral. Su plumaje castaño y ocre se confunde con las cañas secas y los tallos verdes hasta el punto de desaparecer. A menudo sabes que está ahí antes de verla; una ligera inclinación del cuello, un destello amarillo del ojo o la punta del pico bastan para delatar una presencia que lleva varios minutos observándote.
 
El ejemplar de estas fotografías permaneció inmóvil durante largos minutos, confiando en su mejor defensa: pasar completamente inadvertida. La escena, sin embargo, dura lo justo.
 
Un par de perros irrumpen en el cauce detrás de una pelotita lanzada con entusiasmo por su correspondiente Homo erectus, que tampoco tarda en meterse en el agua para aliviar el calor de estos días caniculares. Es una escena repetida hasta la saciedad durante el verano. Nada extraordinario. Simplemente la rutina del Besòs.
 
Mientras tanto, la garza vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer: desaparecer.
 
No hay drama ni moraleja. Cada cual disfruta del río a su manera. Yo seguiré haciéndolo a la mía: recorriendo lentamente la ribera, buscando aquello que casi nadie ve, anotando cada observación y compartiendo los registros en eBird y Ornitho.cat. Al final, esa pequeña lista de especies es el verdadero recuerdo de la jornada.
 
Porque, al final, la garza seguirá escondiéndose entre las cañas, los perros seguirán persiguiendo pelotas y yo seguiré regresando con los prismáticos al cuello. Hay costumbres que no cambian.



Ardea purpurea. Garza Imperial. Agró roig. Purple Heron.
La garza comienza a hacerse visible entre los tallos. El cuello estilizado y el plumaje rojizo aparecen tímidamente entre las cañas, mientras mantiene una postura completamente inmóvil, esperando que el observador pase de largo.


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📍 Lugar: Parc Fluvial Besòs . Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 30 de julio-2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 33°C / Mín. 26°C) , 1017 hPa. ; HR: 56%
📷  Equipo foto :  Canon R7 + 100/400 RF
🔗 Link en este blog : Ardea purpurea
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 


jueves, 30 de julio de 2026

Vencejo real: el dueño del cielo de Sant Adrià de Besòs

 

 
 A menudo buscamos aves raras o difíciles de encontrar y olvidamos especies que tenemos cada año sobre nuestras cabezas. El vencejo real es una de ellas. Grande, rápido, ruidoso y extraordinariamente adaptado al vuelo, forma parte del paisaje sonoro y visual del verano en Sant Adrià de Besòs.
 
A pesar de ser una de las aves más fáciles de observar en Sant Adrià de Besòs, hasta ahora el vencejo real (Tachymarptis melba, anteriormente Apus melba, ballester en catalán ) no había tenido su propia entrada en el blog. Cada año, desde la primavera y hasta mediados de septiembre, su presencia convierte el cielo del Parc Fluvial del Besòs en un auténtico espectáculo aéreo.

Basta levantar la vista para verlos cruzando el cielo a toda velocidad, casi siempre en grupos, describiendo amplios giros sobre el río y los edificios cercanos. Pero antes de verlos, normalmente ya se les ha oído. Sus llamadas forman parte del sonido del verano en Sant Adrià: un silbido agudo, potente y muy característico, un continuo «sriii... sriii... sri-sri-sri...» que resuena mientras el grupo pasa sobre nuestras cabezas.

El vencejo real es el más grande de los vencejos presentes en la península Ibérica. Su envergadura alcanza entre 55 y 60 centímetros, una diferencia que resulta evidente cuando comparte el cielo con otras especies habituales.

Para hacerse una idea de su tamaño:

  • Vencejo real: 55-60 cm de envergadura.
  • Golondrina común: 32-35 cm.
  • Avión común: 26-30 cm.

No solo es mayor, también presenta una silueta muy característica, con alas largas en forma de hoz, cuerpo robusto y una cola ligeramente ahorquillada. Cuando la luz acompaña, destaca el contraste entre el dorso oscuro y la garganta y el vientre completamente blancos, un rasgo que permite identificarlo incluso a cierta distancia.

Los vencejos reales pasan prácticamente toda su vida en el aire. Allí capturan insectos, beben aprovechando la superficie de charcas o ríos e incluso descansan durante sus largos desplazamientos. Solo se posan para criar, utilizando grietas y cavidades en edificios o paredes rocosas.

Su vuelo combina largos planeos con rápidos cambios de dirección y persecuciones entre individuos. En ocasiones, un grupo entero parece lanzarse a toda velocidad sobre el cauce del Besòs para volver a ganar altura unos segundos después.

Las fotografías de esta entrada fueron tomadas en el Parc Fluvial del Besòs, uno de los mejores lugares para observar la especie en Sant Adrià. Durante el verano es habitual encontrar numerosos ejemplares sobrevolando el cauce del río y los edificios próximos, aprovechando la abundancia de insectos.

Aunque vuelan a gran velocidad y fotografiarlos supone todo un reto, con un poco de paciencia pueden obtenerse imágenes en las que se aprecia perfectamente su elegante silueta y el característico blanco del pecho y el vientre.


Un instante del incesante ir y venir de estas aves

Detalle del contraste entre el dorso oscuro y la garganta y el vientre blancos.


Vista general del cielo sobre el Parc Fluvial del Besòs con numerosos vencejos real.

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📍 Lugar: Parc Fluvial Besòs . Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 30 de julio-2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 33°C / Mín. 26°C) , 1017 hPa. ; HR: 56%
📷  Equipo foto :  Canon R7 + 100/400 RF
©️ Todas las imágenes de PacoTorres