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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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jueves, 23 de abril de 2026

Geografía ornitológica : Los primeros trazos


I. Cartografía primitiva y bestiarios. 



Antes de que existiera la ornitología como ciencia, el ser humano ya observaba a las aves con una lógica espacial muy clara.

No había mapas precisos ni categorías taxonómicas, pero sí una intuición fundamental:
las aves no estaban en cualquier sitio.

Su presencia —o su ausencia— tenía significado.

Este primer capítulo recorre ese momento inicial, donde se mezclan observación, utilidad y mito. Un punto de partida imprescindible para entender cómo empezó a construirse la relación entre aves y geografía.

Aves como brújulas: orientación sin instrumentos

Mucho antes de la navegación moderna, algunas culturas utilizaron a las aves como indicadores de tierra firme.

En relatos asociados a Flóki Vilgerðarson (S.IX), los navegantes liberaban aves desde sus barcos. El comportamiento del animal ofrecía información directa:si regresaba → no había tierra cercana
si no volvía → indicaba dirección hacia costa

Este sistema, rudimentario pero eficaz, se basa en un principio ecológico básico:las aves tienen límites geográficos definidos.

No es ciencia todavía, pero ya es geografía aplicada.

Egipto: aves, tiempo y territorio

En el antiguo Egipto, las aves no solo eran recursos alimentarios o elementos simbólicos. También funcionaban como marcadores temporales del paisaje.

Especies migratorias como codornices o ánades aparecían en momentos concretos del año, coincidiendo con ciclos clave como las crecidas del Nilo.

Esto introduce una idea central:

👉 la distribución de las aves como forma de medir el territorio en el tiempo

Cuando observar era representar

Algunas de las primeras representaciones de aves muestran un nivel de detalle sorprendente.

Las Ocas de Meidum (c. 2550 a.C.)
 
Un fresco egipcio de los ejemplos más conocidos. Las especies representadas son identificables hoy, lo que indica observación directa y precisa.


El arte pictórico durante el Imperio Antiguo Egipcio ( comprendido entre 2686 y 2181 a. C.)  prestaba la máxima atención a los detalles de animales y plantas, tanto que incluso hoy en día es posible identificar las especies de gansos de esta pintura, desde el plumaje estilizado del ánsar careto ( Anser albifrons )a la especie ánsar campestre (Anser fabalis)  o la barnacla cuellirroja (Branta ruficollis) : las aves de la izquierda son gansos campestres siguiendo a uno de pico negro, mientras que a la derecha se pueden observar ocas de cuello rojo.

 
 
No es solo arte decorativo.

Es una evidencia temprana de algo más importante:

👉 la capacidad de reconocer especies concretas asociadas a un entorno
 
El mosaico de Tabgha (siglo VI)

En la Iglesia de la Multiplicación, cerca del Mar de Galilea, aparece una representación de fauna local integrada en un espacio reconocible.

En el mosaico de Tabgha (siglo VI), se representan principalmente aves asociadas al entorno del Mar de Galilea, especialmente especies acuáticas y de ribera. Aunque la identificación exacta de cada figura es limitada, el conjunto refleja una observación directa del ecosistema local más que una representación simbólica o fantástica.

 
 
Aquí el cambio es sutil pero clave:

👉 las aves ya no aparecen aisladas, sino dentro de un paisaje
Los bestiarios: ordenar sin comprender

Durante la Edad Media, los bestiarios fueron uno de los principales intentos de organizar el mundo animal.

Muchos se basan en el Physiologus, una obra que mezcla observación, simbolismo y moral.

En estos textos aparecen aves ubicadas en geografías que combinan realidad y ficción: el fénix en Arabia o el pelícano en entornos improbables 

Desde una perspectiva actual, estos errores son evidentes. Pero tienen valor:

👉 muestran qué ocurría cuando faltaba una explicación para fenómenos reales como la migración.

Sin ese conocimiento, el mundo se completaba con narrativas simbólicas.



Estas ilustraciones provienen de bestiarios medievales (como el Physiologus o el Bestiario de Aberdeen), donde las aves no solo se describían por su aspecto, sino por su simbolismo moral.

Aquí tienes la identificación de cada una, siguiendo el orden de la imagen (de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo):

Fila Superior

Pájaro Carpintero: Reconocible por su postura en el tronco; en los bestiarios se decía que sabía qué ramas estaban huecas.


Águila: Representada a menudo mirando al sol o renovando su plumaje.


Golondrinas: Típicamente mostradas en sus nidos bajo los aleros de las casas.


Cigüeña: Famosa en la iconografía medieval por su cuidado de los padres ancianos.

Fila Central

Tórtolas: Símbolo de la fidelidad conyugal y la castidad.


Pelícano: Se le muestra hiriéndose el pecho para alimentar a sus crías con su sangre (un símbolo de Cristo).


Pavo Real: Destacado por su "rueda" de plumas; se creía que su carne era incorruptible.


Codornices: A menudo representadas en grupos, cayendo del cielo como el maná del Éxodo.
 
Fila Inferior

Grifo: Una criatura mitológica (mitad águila, mitad león) que solía incluirse en los tratados de aves.


Caladrius (o Caladrio): Un ave blanca mítica que se decía podía predecir si un enfermo viviría o moriría.


Fénix: Representado surgiendo de las llamas de su propia pira funeraria.


Grullas: Se las dibuja vigilando en grupo; se decía que una de ellas sostenía una piedra con la pata para no quedarse dormida.



El Physiologus, sustituyó la observación directa de las aves por una lectura simbólica y moralizante de su comportamiento. En sus páginas, el pelícano aparece como emblema de sacrificio, descrito como un ave que se hiere el pecho para alimentar a sus crías con su propia sangre, una imagen que hoy se entiende como una reinterpretación errónea de la regurgitación alimentaria. Del mismo modo, el águila era representada como un ave capaz de renovarse volando hacia el sol para quemar sus viejas plumas y sumergiéndose después en el agua para renacer, una alegoría que en realidad no es más que la muda periódica del plumaje, proceso fisiológico esencial para el mantenimiento del vuelo. Incluso el fénix, criatura inexistente en términos biológicos, fue incorporado como símbolo máximo de resurrección y ciclo vital. Estas narraciones, lejos de constituir observaciones naturalistas, reflejan una concepción del mundo en la que la naturaleza funcionaba como un sistema de signos morales. Frente a ello, la ornitología contemporánea sustituye la interpretación alegórica por el análisis de procesos ecológicos y adaptativos, devolviendo a cada especie su condición de organismo inserto en un entorno físico y evolutivo concreto. 


Textos medievales con representación de aves.  


 
Fila Superior

Columba (Paloma): El texto es explícito: "De columba". Es una de las aves más representadas por su doble valor: como fuente de alimento (geografía de subsistencia) y como mensajera. Su dibujo es esquemático pero funcional, destacando el pico corto y la postura horizontal.


Accipiter (Halcón/Gavilán): Representado con su plumaje rayado. Es el ave técnica por excelencia de la Edad Media. No es una representación artística, sino casi un "plano" para el cetrero; muestra la disposición de las plumas de vuelo, esenciales para entender la aerodinámica antes de que existiera la física moderna.


Aquila (Águila): Bajo el texto "Sicut aquila". Se muestra en posición heráldica pero con garras sobredimensionadas. En la geografía de la época, el águila delimitaba la "frontera vertical": las altas cumbres inaccesibles.

Fila Inferior

Noctua (Búho/Lechuza): Enmarcado en una miniatura dorada. El texto menciona "Merula" (mirlo) más arriba, pero la ilustración es claramente una rapaz nocturna. Representa la geografía de la sombra, los límites de las aldeas y el bosque cerrado.


Psittacus (Loro/Papagayo): Esta es la pieza más valiosa para tu libro. Es un Loro de Kramer (verde con collar). Su presencia en un manuscrito europeo es un "fósil geográfico": prueba la existencia de rutas comerciales con África o la India. Es el ave que rompe el mapa local para introducir el concepto de "trópico".


Phoenix y la Garza: A la derecha, el Fénix sobre las llamas; a la izquierda, una zancuda (posiblemente una garza o cigüeña) junto a unos juncos. Es el ejemplo perfecto de cómo el naturalismo real (la garza en su hábitat acuático) convivía en el mismo plano con la mitología geográfica (el fénix de Arabia).
 
 
El Atlas catalán o Mapamundi de Cresques es un libro del siglo XIV

 
 

Aves que aparecen en el mapa de Abraham Cresques (Palma de Mallorca, 1325 - 1387):

1. El Pavo Real (Pavo cristatus)

Es la representación más clara y famosa del Atlas.

Ubicación: En el panel V, situado en la región de la India Superior (extremo oriente).


Contexto: Aparece junto a una inscripción que describe las maravillas de la India. Se identifica por su inconfundible cola en abanico con "ocelos" y su cresta. Para la época, era el ave que definía geográficamente el límite de Asia.

2. Aves de Presa: Halcones y Gavilanes

A lo largo de los paneles interiores (especialmente en los que representan las rutas de la seda y el norte de África), verás varios jinetes y soberanos.

Ubicación: En el puño de los jinetes en Asia Central y junto al "Rey de Etiopía/Nubia" en África.


Contexto: No se puede determinar la especie exacta (si es un Falco peregrinus o un Accipiter nisus), pero su representación es técnica: se muestran encaperuzados o en posición de caza. Indican la importancia de la cetrería en las estepas y el comercio de rapaces de alto valor entre Oriente y Occidente.
 
3. El Ave Fénix (Representación simbólica-geográfica)

Aunque es un ave mitológica, en la geografía de 1375 se trataba como una realidad biográfica lejana.

Ubicación: Generalmente situada en los confines de Arabia o el Alto Egipto.


Contexto: Se le representa con colores vivos (rojizos y dorados). En el mapa de Cresques, sirve para marcar el "fin" del mundo conocido y el inicio de las tierras áridas e inexploradas.
 
4. Aves de Corral y Caza (Anátidas y Perdices)

Si observas las escenas de ciudades en el área del Caspio y el Cáucaso, hay pequeñas representaciones de aves terrestres.

Ubicación: Dispersas cerca de las ciudades-estado comerciales de Asia Menor.


Contexto: Representan la riqueza de la tierra. Se ven aves con morfología de perdiz (Alectoris rufa o similar) y patos en zonas de oasis, lo que indicaba a los viajeros la disponibilidad de alimento y agua (geografía de subsistencia).
 
5. Las Grullas y los Pigmeos

Ubicación: En las montañas de Asia Central (panel IV-V).


Contexto: Cresques dibuja la leyenda de la "Geranomaquia" (la lucha de las grullas contra los pigmeos), un mito clásico de Aristóteles y Plinio que se creía real. Es interesante porque, aunque el contexto es mítico, la morfología de las grullas dibujadas es bastante fiel a la de las aves migratorias reales que cruzan el Himalaya.

Estas primeros representaciones de las aves no son científicos, pero sí fundamentales, porque contienen ya el problema central:

👉 ¿por qué un ave aparece en un lugar concreto?

 
La presencia de un ave en un enclave determinado no es un evento azaroso, sino la culminación de un proceso selectivo basado en la optimización de recursos y la minimización de riesgos. Este asentamiento responde, primordialmente, a la estructura del hábitat y su capacidad para satisfacer necesidades biológicas inmediatas: la existencia de nichos tróficos específicos, la disponibilidad de puntos de agua para la termorregulación y el mantenimiento del plumaje, o la configuración arquitectónica del lugar como refugio frente a la depredación. Asimismo, factores fenológicos como las rutas de dispersión juvenil o las paradas técnicas de descanso durante la migración —conocidas como stopover— dictan estas apariciones. En última instancia, el ave evalúa el microclima y la seguridad del entorno, convirtiendo un punto geográfico concreto en una herramienta estratégica para su supervivencia y éxito

Todo lo que vendrá después —clasificación, biogeografía, tecnología— no es más que una forma más precisa de responder a esa misma pregunta.

 


sábado, 18 de abril de 2026

Una rascletó se deja ver por el Besòs



No siempre hace falta irse a grandes reservas naturales para encontrar joyas. A veces, la ornitología de primer nivel ocurre al lado de casa, en nuestro Parc Fluvial del Besòs.
Miguel (Micaletjg en instagram)  ha localizado hoy un ejemplar de polluela bastarda (Zapornia parva) en pleno tramo fluvial. Es muy probable que sea el mismo ejemplar que se detectó hace unos días por la desembocadura.
 
Miguel la describe perfectamente: desde la margen opuesta del río Besòs la observa y dice que es como una "bolita de pelo blanco", del tamaño de un patito recién nacido, que aparece y desaparece como por arte de magia. Tras verla un instante, le ha tocado aguantar el tipo más de una hora de reloj hasta que el ave ha decidido confiar en el entorno y volver a asomar entre la vegetación.

Es ese momento de tensión y silencio el que define nuestra afición. La Polluela bastarda ( Rascletó en catalán ) no es una rareza pero solo unas pocas se detectan cada año. 

Desde aquí quiero agradecer enormemente a Miguel el reportaje fotográfico que se ha currado. En un entorno con tanto trasiego como el Besòs, conseguir fotos de un ave tan "fantasmagórica" y esquiva tiene un mérito increíble. Gracias a su perseverancia, podemos disfrutar de este registro de una especie que, aunque está de paso, siempre es un regalo para la vista.

Habrá que seguir atentos a los margenes del río , porque  está dando buenas cita ornitológicas esta temporada.

 


El ave asoma la cabeza desde la densa cortina de carrizos, ese hábitat donde la polluela bastarda se mueve como pez en el agua. La poca luz y el movimiento rápido hacen difícil la captura, pero ya se intuye la forma de su cuerpo menudo

Seguramente busca pequeños invertebrados o larvas. Su postura es baja y sigilosa, muy distinta a la forma de picotear de un pato. Se aprecian las patas, finas y verdosas, perfectas para no hacer ni un solo chapoteo.
Es la postura de sentirse observada o escuchando un ruido. Inmovilizada estira el cuello para otear sin ser vista, confiando en su mimetismo.
 


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📍 Lugar :  Parc Fluvial Besòs - Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación:  18 de abril-2026
🌡️CLIMA : 🌤️ Mayormente soleado (Máx. 23°C / Mín. 15°C)
📷 Equipo foto : Nikon Z8  + Obj. 180-600 mm x 1.4
©️ Todas las imágenes  Miguel JG.

miércoles, 15 de abril de 2026

Gaviota enana (Hydrocoloeus minutus)



En mi reciente visita a los Aiguamolls de l’Empordà, he tenido la oportunidad de observar un ejemplar de gaviota enana. Lo primero que llama la atención son sus dimensiones: se trata de la especie más pequeña de su familia. Su tamaño, incluso inferior al de la gaviota reidora, le confiere una apariencia más compacta y ligera mientras se desplaza sobre las lagunas.

Volaba integrada en un grupo de fumareles cariblancos, lo que facilita una comparación directa. Su silueta es tan reducida que, a cierta distancia, llega a mimetizarse con ellos en vuelo. Sin embargo, al observar con detenimiento, emergen sus rasgos distintivos frente a las gaviotas locales. Mientras que la reidora —con la que podría confundirse por el capirote oscuro— presenta un vuelo más pesado y alas relativamente largas, la enana muestra alas más redondeadas y un batido notablemente más rápido y ágil.

El rasgo clave para una identificación inequívoca es el color de la parte inferior del ala. A diferencia de las gaviotas más comunes de la zona, que exhiben tonos claros, la gaviota enana presenta un reverso alar de un gris muy oscuro, casi negro. Este contraste resulta decisivo cuando el ave gira sobre el agua en busca de insectos, permitiendo descartarla frente a ejemplares juveniles de especies de mayor tamaño presentes en el parque.

Es la primera vez que incorporo esta especie al blog fotobirding. Aunque se trata de una visitante regular durante los pasos migratorios en la provincia de Girona, contemplarla evolucionar con esa ligereza sobre el agua sigue siendo un espectáculo que justifica, por sí solo, la observación.

El momento clave de la identificación: el reverso alar. Mientras que la mayoría de las gaviotas muestran tonos pálidos bajo las alas, la gaviota enana exhibe un gris pizarra tan oscuro que parece negro, rematado por un fino borde blanco.


Aquí se la ve en plena acción, rozando la superficie del agua para capturar insectos.

Lo primero que llama la atención al observar a la gaviota enana es la forma de sus alas. A diferencia de las alas más largas y afiladas de la gaviota reidora, la enana presenta unas alas notablemente más redondeadas, especialmente en la punta. Esta característica le confiere un batir de alas mucho más rápido, elástico y mariposáceo, que la distingue al instante en vuelo.

En las fotos se aprecia el capuchón oscuro en fase de transición, un rasgo que comparte con otras especies de cabeza negra como la gaviota cabecinegra o la reidora en esta época del año. En el ejemplar fotografiado, este diseño cefálico no presenta un negro sólido y definido, sino un moteado blanquecino; es la señal inequívoca de que el ave está mudando hacia el plumaje invernal. 



Gaviota enana. Hydrocoloeus minutus. Gavina menuda. Little Gull.

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📍 Lugar: Parc Natural dels Aiguamolls de l'Empordà 
📅 Fecha de observación: 14 de abril-2026
🌡️Clima :  🌤️ Mayormente despejado; Temp.Máx.17°C/ Mín.11°C; P.atm.:1016 hPa; V.Viento hasta: 56Km/hora ;  HR: 38% 
📷  Equipo foto : Canon R7 + Obj. 100-500 RF
🔗 Link en este blog :Aiguamolls de l'Empordà
©️ Todas las imágenes  PacoTorres
 

lunes, 13 de abril de 2026

Un alto en el camino de la tarabilla norteña


Entre el polvo y las estructuras de hormigón de un solar en construcción en el barrio de La Catalana, en Sant Adrià de Besòs, he tenido la fortuna de observar  dos tarabilla norteña. Estas pequeñas aves son viajeras de larga distancia que, tras invernar en las sabanas del África subsahariana, se encuentran ahora en pleno paso migratorio prenupcial. Han cruzado el Sáhara y utilizan el litoral mediterráneo como una escala esencial antes de continuar hacia sus áreas de cría en el norte de Europa y Asia.

En las fotografías no es posible asegurar si se trata de un macho o una hembra, ni siquiera si las imágenes corresponden a dos individuos distintos o al mismo ejemplar moviéndose entre perchas cercanas. Sin embargo, la especie presenta un dimorfismo sexual sutil pero reconocible en buenas condiciones de observación: el macho luce una ceja blanca muy marcada sobre un antifaz oscuro y un pecho anaranjado más intenso, mientras que la hembra muestra tonos más apagados y una expresión general más discreta. Para ilustrar mejor estas diferencias —a menudo difíciles de captar en campo— he acompañado esta entrada con un dibujo comparativo.

La observación, a escasos metros del Parc Fluvial del Besòs, no es casual. Este corredor ecológico actúa como un eje de biodiversidad en medio de un entorno fuertemente urbanizado. Las tarabillas buscan espacios abiertos con vegetación baja y puntos elevados desde donde otear y capturar insectos. Incluso un solar en obras, con su vegetación ruderal y estructuras provisionales, puede ofrecer temporalmente ese hábitat funcional que necesitan durante su migración.

Ver a estas aves posadas sobre vallas metálicas, en un terreno destinado a desaparecer bajo el cemento, remite a un paisaje reciente donde la vida ornitológica era más rica y continua. Este breve alto en su viaje parece también un gesto de memoria del territorio: aunque el entorno cambie de forma irreversible, las rutas migratorias persisten, y con ellas, la presencia fugaz de especies que aún encuentran —aunque sea por poco tiempo— un lugar donde detenerse.


Ejemplar de tarabilla norteña posado en el vallado de un solar en construcción en La Catalana (Sant Adrià de Besòs), en pleno paso migratorio prenupcial.
Saxicola rubetra. Tarabilla Norteña. Bitxac rogenc. Whinchat  

Posada en la vegetació de en un solar cercano al Parc Fluvial del Besòs, utilizando hábitats abiertos y alterados como áreas de descanso y alimentación durante la migración.


Ilustración de macho y hembra de tarabilla norteña, destacando el sutil dimorfismo sexual de la especie: el macho con pecho anaranjado más intenso y ceja blanca marcada, la hembra con tonos más apagados y patrón más discreto.

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📍 Lugar: La Catalana . Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 13 de abril-2026
🌡️Clima :  🌤️ Mayormente despejado; Temp.Máx.17°C/ Mín.11°C; P.atm.:1009 hPa; 
V.Viento hasta: 24Km/hora;  HR: 66% 
📷  Equipo foto : Canon R7 + Obj. 100-400 RF
🔗 Link en este blog : Saxicola rubetra 
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

jueves, 9 de abril de 2026

Mosquitero de Pallas en los jardines del Palacio Real en Pedralbes

 




No todos los días se registra un visitante de este calibre. El Mosquitero de Pallas ha hecho acto de presencia en los jardines del Palacio Real de Pedralbes, convirtiéndose en una de esas citas que obligan a buscar tiempo par ir a verlo y oírlo. 
 
Hablamos de un insectívoro de apenas 9 gramos, cuya área de reproducción se sitúa en la taiga siberiana y su invernada habitual en el sudeste asiático. Su presencia en latitudes mediterráneas responde a un fenómeno de divagancia o desvío migratorio: un error en su orientación que lo ha traído hasta un parque de Barcelona.
 
Su observación es un reto constante. Es una especie extremadamente activa, con un comportamiento frenético que dificulta tanto la fijación óptica ( prismáticos) como la obtención de pruebas gráficas ( foto / vídeo) . 
 
Durante el avistamiento, el ejemplar se mantuvo forrajeando principalmente en una encina (Quercus ilex) densa, que garantiza una carga de microinsectos suficiente para sostener su alto metabolismo.

 

Vista posterior mostrando claramente la doble franja alar, un rasgo distintivo de la especie. Se movía incansablemente, obligándome a reajustar el enfoque. Esta foto captura ese momento de tensión justo antes de que saltara a otra rama. 


Mosquitero de Pallas. Reietó.  Phylloscopus proregulus. Pallas's Leaf Warbler.

Es notable destacar que este registro apenas cumple una semana desde su localización inicial, una estabilidad que ha permitido que muchos observadores hayamos podido documentar su presencia antes de que decida continuar su migración.

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¿Por qué aumenta la frecuencia de rarezas?

La sensación es que las citas de especies accidentales parecen haberse disparado. Sin embargo, más que un cambio drástico en las rutas biológicas, lo que estamos experimentando es un incremento exponencial en la eficiencia de detección.

La presión de observación ha entrado en una dimensión técnica superior. Contamos con una comunidad con herramientas ópticas de alta resolución que permiten documentar lo que antes era invisible. Una observación que antaño quedaría como "dudosa", hoy se somete a un análisis digital, se contrasta con bases de datos globales y se difunde en tiempo real.

A esto se suma una especialización en la identificación acústica por medio de aplicaciones en el movil. Ya no se ignora un reclamo atípico; se graba y se identifica al momento. 

Las rarezas siempre han cruzado nuestros cielos. La diferencia es que ahora el nivel de alerta es máximo. Porque, al final, el factor determinante es la red humana: hay multitud de observadores analizando cada movimiento en las ramas... y cada vez somos más los ornitoadictos con los sentidos en alerta.


Sonograma captado en tiempo real y la sugerencia taxonómica resultante de la app Merlin Bird ID. Esta 'huella sonora' es la prueba definitiva de su presencia, a menudo más fiable que una fotografía en condiciones de luz difíciles.

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📍 Lugar: Jardines de Pedralbes; Barcelona 
📅 Fecha de observación: 9 de abril-2026
🌡️CLIMA : 🌤️ Nubes y claros. Temp. Máx.21°C /Mín.11°C; Patm.:1020 hPa; V.Viento hasta:16Km/h; HR:56% 
📷  Equipo foto : Canon R7 + Obj 100-400 RF
🔗 Link en este blog: Mosquitero de Pallas
©️ Todas las fotos  PacoTorres


miércoles, 8 de abril de 2026

Un azulón con una varilla: indicios de trampeo en el Besòs



Las imágenes tomadas hoy en la desembocadura del río Besòs muestran un ánade azulón (Anas platyrhynchos) con una varilla metálica adherida al cuerpo. Por su forma, posición y contexto, no parece un residuo casual, sino parte de un sistema de lazo. Este tipo de arte se utiliza en el furtivismo para capturar animales de forma pasiva en zonas de paso.

El funcionamiento es sencillo: una varilla rígida —a menudo de paraguas o alambre acerado— mantiene el lazo abierto a una altura concreta en una vereda. Cuando el animal entra en contacto, el nudo corredera se activa y se cierra. En este caso, el ave habría conseguido desplazarse arrancando el anclaje, pero manteniendo el cable y la varilla fijados, lo que explica que los arrastre.

La presencia de este ejemplar no es un hecho aislado en términos de contexto. En la zona ya se han observado prácticas de furtivismo, especialmente pesca ilegal.

Las imágenes, en este sentido, documentan una situación concreta dentro de un entorno donde confluyen presión humana, degradación ambiental del espacio fluvial.
 
Lo que se ve en las fotos de hoy en la desembocadura no es basura que se haya enganchado por azar. Este ánade azulón arrastra la prueba de que el furtivismo sigue operando en el río. Lleva clavada la varilla de un lazo, un método de caza tan rudimentario como dañino.

En una zona tan degradada como la desembocadura del Besòs, la fauna local convive con vertidos y residuos. Los animales aquí son auténticas esponjas de contaminantes. Quien pone estas trampas buscando proteína o alimento comete un error de bulto; la carne de estos ejemplares es de todo menos sana. 

El lazo es un método "ciego": no selecciona la especie ni el tamaño. Lo que hoy es un ánade azulón sufriendo un torniquete metálico, mañana podría ser una ave protegida o una nutria. 

Aunque en la zona es habitual ver pescadores furtivos con caña y ocasionalmente redes, el salto hacia el trampeo de aves y mamíferos supone un nivel de degradación  mayor. Es el desprecio absoluto por la biodiversidad que, contra todo pronóstico, intenta prosperar en un entorno castigado por la presión humana y la falta de civismo.

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📍 Lugar: Desembocadura del Besòs. Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 8de abril-2026
🌡️CLIMA :  🌤️ Mayormente despejado. Temp. Máx. 19°C / Mín. 12°C ;  Patm. :1020 hPa;  V.Viento hasta: 22Km/hora;  HR: 60% 
📷  Equipo foto : Nikon P950
🔗 Link en este blog: Desembocadura del río Besòs ; Medioambiente
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

martes, 7 de abril de 2026

Encuentro con el Búho real : autoridad en la roca


Hay días normales y días que se quedan marcados. Hoy ha sido uno de estos últimos. Primer encuentro claro con un búho real posado, a plena luz, en un cortado que parecía hecho a su medida. No fue inmediato. La escena era la típica pared de roca caliza con vegetación dispersa. Todo encajaba… demasiado. Algo no cuadraba en una repisa a media altura. Y ahí estaba.

En la toma general cuesta verlo, y eso es precisamente lo relevante. El plumaje no destaca: se integra. Ocres, grises, sombras… todo suma para romper la silueta. No hay contraste evidente, no hay “animal” a primera vista. Hay roca. Cuando lo localizas, ya no lo pierdes. Pero hasta ese momento, es invisible. Ese es su verdadero camuflaje: no esconderse, sino no llamar la atención.

Al acercar con zoom, la cosa cambia y aparecen los detalles. Pinceles bien marcados que dan volumen a la cabeza y rompen la forma redondeada; mirada fija, sin nerviosismo ni movimientos innecesarios, con un control total del entorno; y un cuerpo compacto, nada estilizado, que transmite potencia contenida. No estaba activo, simplemente posado, pero incluso así impone. No necesita moverse para dominar la escena.

Un depredador bien adaptado en su sitio. Para el que está al otro lado de los prismáticos queda claro que, muchas veces, no se trata de buscar más, sino de mirar mejor.
 

Dominando desde un cortado rocoso con repisas y algo de cobertura vegetal: Cuesta verlo, pero cuando lo enfocas cuesta apartar la vista. 

 

El reposo diurno

Bubo bubo. Búho real. Duc. Eurasian eagle-owl. 

Un movimiento mínimo de la cabeza mientras en cuerpo permanece petrificado.

 


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📍 Lugar:  🤐
📅 Fecha de observación: 7 de abril-2026
🌡️CLIMA :  🌞 Soleado. Temp. Máx. 20°C / Mín. 10°C ;  Patm. :1012 hPa;  V.Viento: 18 Km/hora;  HR: 52%
📷  Equipo foto : Nikon P950
🔗 Link en este blog:  Strigiformes
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

lunes, 6 de abril de 2026

Aprovechando las ventanas de calma en la desembocadura reaparece la Cerceta carretona



Pasar por la desembocadura a primera hora del amanecer, tiene su recompensa.  La zona estaba en calma, sin gente ni molestias, y es cuando realmente se puede ver lo que hay. Allí seguía la cerceta carretona, 
con tranquilidad por el tramo final del río Besòs, un único ejemplar,  probablemente el mismo de hace seis días.  

En ocasiones anteriores, en cuanto aparecieron pescadores furtivos y algo más de actividad, el ave se incomodó y se marchó aguas arriba. No es un movimiento aleatorio: sigue el cauce con decisión y acaba cruzando los puentes del tranvía y del tren, pasando tanto por encima como por debajo según le conviene.

Ese desplazamiento parece formar parte de su rutina. No desaparece del todo, simplemente se aparta cuando el entorno se vuelve impracticable. En cuanto la desembocadura queda libre otra vez, regresa río abajo al mismo punto, donde encuentra mejores condiciones para descansar y alimentarse, esquivando  la salida de agua caliente/salina/tratada de la CCC.  

Hoy, con esa ventana de tranquilidad, se la podía ver sin interferencias, activa pero sin tensión. Este tipo de observaciones dependen completamente del momento: si no hay presión humana, aparece; si la hay, se va. No tiene más misterio.


El macho de cerceta carretona junto a un azulón. La diferencia de tamaño y la marcada ceja blanca permiten identificarlo rápidamente incluso a cierta distancia.
 
Momento de limpieza del plumaje entre la basura. Se aprecian restos , parece un preservativo y toallitas enredados en la vegetación, testimonio de la degradación de esta zona de cruising.

Spatula querquedula ♂. Cerceta Carretona. Xarrasclet. Garganey. 

 Desembocadura del Besòs al amanecer. En primer término, un islote con una garza real.

 

 
🎥 Vídeo de 72" 

 


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📍 Lugar:  Desembocadura. Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación: 6 de abril-2026
🌡️CLIMA :  🌞 Soleado. Temp. Máx. 21°C / Mín. 13°C ;  Patm. :1025 hPa; V.Viento: 22 Km/hora;  HR: 50%
📷  Equipo foto : Nikon P950
©️ Todas las imágenes  PacoTorres