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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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miércoles, 28 de octubre de 2026

La desembocadura del Besòs después de la riada: un paisaje transformado



Hoy, durante una nueva visita a la desembocadura del Besòs, he podido comprobar los cambios que ha dejado la riada del pasado 4 de octubre. El paisaje todavía muestra las consecuencias de aquella avenida de agua, que modificó el aspecto de las orillas, arrastró vegetación y dejó acumulaciones de restos vegetales y sedimentos en distintos puntos del cauce.

 
Uno de los elementos que más llama la atención es la pequeña balsa destinada a los anfibios. La fuerza del agua ha eliminado buena parte de la vegetación que la rodeaba y ha dejado al descubierto su estructura, incluida la lona impermeable del fondo. Lo que antes quedaba parcialmente oculto entre la vegetación aparece ahora a plena vista, rodeado de cañas tumbadas, barro y materiales arrastrados por la corriente.
 

 
 
Las fotografías permiten apreciar bien la magnitud de los cambios. En las zonas próximas a las escolleras y en las barras de gravas se observan restos de vegetación acumulados por la avenida, mientras que algunos márgenes han perdido parte de su cubierta vegetal. Al fondo, los puentes, las instalaciones industriales y las Tres Chimeneas recuerdan que estamos en un tramo fluvial profundamente condicionado por las infraestructuras y el entorno metropolitano.
 
Sin embargo, a pesar de las alteraciones visibles, la desembocadura continúa ofreciendo buenas oportunidades para observar aves. Durante la jornada de hoy he registrado 30 especies en ornitho.cat, una cifra que da una idea de la variedad de aves que utilizan este espacio en pleno otoño.
 

Entre las observaciones más destacadas está una águila calzada (Hieraaetus pennatus) en vuelo, de morfo claro. La fotografía permite apreciar el contraste entre las partes claras de la cara inferior de las alas y las remeras oscuras, que ayuda a reconocer esta especie.
 
 
Águila calzada.  Hieraaetus pennatus. Àguila calçada. Booted Eagle

 
También he podido fotografiar un andarríos chico (Actitis hypoleucos) sobre las rocas de la escollera. El contraste blanco del hombro y el pecho destaca sobre el resto del plumaje. En una de sus patas se aprecia una anilla metálica, un detalle que despierta la curiosidad y que podría aportar información sobre sus desplazamientos si fuera posible leer su código.
 
Actitis hypoleucos. Andarríos Chico. Xivitona. Common Sandpiper.

En la orilla, entre las cañas y la vegetación, se encontraba un zorzal común (Turdus philomelos), reconocible por las manchas oscuras en forma de punta de flecha que salpican su pecho claro. Mientras tanto, en una zona de agua tranquila nadaba un zampullín común (Tachybaptus ruficollis), pequeño y compacto, moviéndose cerca de la vegetación marginal.
 
 
Turdus philomelos. Zorzal Común. Tord comú. Song Thrush.
Tachybaptus ruficollis. Zampullín Común. Cabusset. Little Grebe.


Estas cuatro especies protagonizan las fotografías de la jornada, aunque la lista de observaciones es bastante más amplia. Entre las aves registradas figuran también el cernícalo vulgar, el martín pescador —con dos ejemplares anotados—, la garceta común, el cormorán grande y la gaviota de Audouin. A ellas se suman cinco aviones roqueros, además de distintas especies propias de los ambientes de ribera, como el ruiseñor bastardo, la curruca cabecinegra y el mosquitero común.
 
La variedad de aves resulta especialmente interesante en un momento en que el cauce todavía conserva señales evidentes de la crecida. Las modificaciones del terreno, la vegetación tumbada y las zonas de grava y barro forman ahora un paisaje diferente al que había antes del 4 de octubre. No todas las especies responden de la misma manera a estos cambios, y será interesante comprobar cómo evoluciona el espacio durante las próximas semanas.
 
La desembocadura del Besòs es un entorno muy condicionado por la actividad humana, pero sigue siendo un lugar de paso, alimentación y refugio para numerosas aves. Las visitas periódicas permiten observar tanto la presencia de las distintas especies como las transformaciones del propio río.
 
Entre los restos de la riada la balsa de anfibios que ha quedado inesperadamente al descubierto. 
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📍 Lugar: Desembocadura del Besòs. Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación:  28-octubre de 2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 24°C / Mín. 18°C) , 1022 hPa. ; HR: 64 %
📷  Equipo foto :  Canon R7 + RF 100/400 x1,4
©️ Todas las imágenes : PacoTorres

 

domingo, 25 de octubre de 2026

Un joven de aguililla calzada en el tramo final del río Besòs

 

Desde hace cuatro días, un ejemplar solitario de aguililla calzada (Hieraaetus pennatus) está siendo observado en el tramo final del río Besòs, en Sant Adrià de Besòs. La rapaz se mueve por distintos puntos de este entorno urbano, entre el solar de La Catalana, el área de las Tres Xemeneies y la desembocadura del río.

Su presencia está permitiendo disfrutar de cerca de una especie que, pese a su tamaño relativamente discreto, destaca por su elegancia en vuelo y su capacidad para maniobrar mientras patrulla el territorio en busca de alimento.

Un ejemplar de morfo claro

Las fotografías de Jose Molis y Miguel Jodas Gomis (Micaletjg en Instagram ), colaboradores habituales, permiten complementar las imágenes que he podido obtener hoy durante el seguimiento del ejemplar.

El individuo presenta el morfo claro, con las partes inferiores del cuerpo predominantemente pálidas y un marcado contraste con las rémiges oscuras. En vuelo, este patrón resulta especialmente visible cuando planea con las alas extendidas, mostrando la característica silueta de esta pequeña rapaz.

Por su aspecto general, podría tratarse de un ejemplar joven, aunque sería necesario valorar con detalle otros rasgos del plumaje y la coloración del iris para determinar su edad con mayor seguridad.

 

©️ Fotos de Jose ( JMolisBustara en Facebook )

©️ Fotos de Miguel (Micalet JG en Instagram) 

Observaciones anotadas en www.ornitho.cat de àguila calçada. 

 

 

Vigilada y acosada por las urracas

 

Con el marco de  las icónicas Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs, varias urracas hostigan al joven de aguililla calzada, un comportamiento defensivo habitual en los córvidos  cuando una rapaz entra en su territorio de cría o campeo.

Las urracas, perfectamente coordinadas y  superiores en agilidad de maniobra, escoltan y presionan al joven planeador para obligarle a abandonar la zona.

Durante la jornada de hoy he podido fotografiar al aguililla mientras sobrevolaba el entorno de las Tres Xemeneies y el cauce del Besòs. En algunas de estas escenas también aparecen las urracas (Pica pica), que se acercan a la rapaz y la acosan en vuelo, un comportamiento habitual de defensa territorial frente a posibles depredadores.

La combinación de las imágenes permite apreciar tanto los detalles del plumaje como el contexto en el que se mueve el ejemplar: un paisaje donde la vegetación de ribera, el cauce fluvial y las grandes estructuras industriales forman un escenario muy particular para la observación de aves.

Habrá que seguir atentos a su evolución durante los próximos días para comprobar si continúa frecuentando este tramo del río Besòs.

Una magnífica oportunidad para documentar la presencia de esta rapaz en un entorno cercano, donde cada observación aporta nuevos detalles sobre su comportamiento.

 

 

Plano dorsal en picado donde se observa la estructura alar completa. Las plumas escapulares marcan dos franjas simétricas muy claras sobre el dorso pardo, un rasgo distintivo de campo que ayuda a identificar a la especie incluso a gran distancia o con luz dura.

Perspectiva ventral durante un viraje. El contraste del morfo claro es inconfundible: pecho y cobertoras inferiores de las alas casi blancos que resaltan frente al borde posterior oscuro de las plumas remeras. En las garras recogidas se aprecia la presa o material que transportaba durante el vuelo.

Vista superior del joven de aguililla calzada en planeo horizontal. En este plano destacan con claridad las dos manchas blancas en el borde de ataque del hombro, conocidas popularmente como "luces de aterrizaje", así como la franja pálida en la zona supracaudal (obispillo) y los tonos leonados y rojizos de la cabeza y nuca, típicos de este plumaje de primer año.


El escenario de las observaciones: el tramo final del río Besòs a su paso por Sant Adrià de Besòs. Al fondo se perfilan las Tres Xemeneies, mientras la vegetación de ribera sirve de posadero y punto de acecho para esta y otras especies que frecuentan la desembocadura.

 

Ilustración en acuarela de una aguililla calzada en vuelo (Hieraaetus pennatus).

 


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📍 Lugar: Parc Fluvial Besòs. Sant Adrià de Besòs 
📅 Fecha de observación:  25-octubre de 2026
🌡️CLIMA : ☀️ Soleado  (Máx. 22°C / Mín. 12°C) , 1021 hPa. ; HR: 65 %
📷  Equipo foto :  Canon R7 + RF 100/400 x1,4
©️ Todas las imágenes : PacoTorres

 


miércoles, 21 de octubre de 2026

Un Papamoscas papirrojo (Ficedula parva) en el Besòs y una amarga noticia.


El pasado domingo 18 de octubre, el radar ornitológico de la cuenca del Besòs se volvió a activar gracias, una vez más, al incansable trabajo de campo de Xavi Larruy. Fue él quien dio la alarma a primera hora de la tarde al detectar un ejemplar de papamoscas papirrojo (Ficedula parva) de primer año (1r any) moviéndose inquieto entre los tarayes del Parc de la Pau, en Sant Adrià de Besòs.

Hablar del seguimiento ornítilógico en el Parc Fluvial del Besòs y su entorno litoral es hablar de Xavi. Como divulgador freelance y naturalista, lleva años dedicando innumerables horas a la prospección metódica, la recopilación de datos y el estudio riguroso de la avifauna de este espacio. Sin su constante presencia a pie de campo, muchas de las citas más relevantes y valiosas de nuestra zona simplemente pasarían desapercibidas.

El golpe a un profesional de la divulgación

Lamentablemente, la alegría por el hallazgo de este papamoscas papirrojo se vio truncada por un hecho indignante. Ese mismo domingo, mientras realizaba su trabajo de prospección en el Parc del Litoral, a Xavi le reventaron la ventanilla del coche y le robaron la mochila con todo su equipo fotográfico, telescopio y documentación personal.

Para quien se dedica de manera profesional e independiente a la divulgación y al seguimiento de la naturaleza, el equipo no es un simple pasatiempo: es su herramienta de trabajo diaria. Perder de un plumazo este material supone un menoscabo enorme para su labor.

Hago un llamamiento a toda la comunidad de observadores y fotógrafos para estar atentos a las plataformas de compraventa de segunda mano por si intentan dar salida al material sustraído:

 




  • Cámara: Canon EOS R7 (Nº Serie: 21113034000457)

  • Objetivo: Canon RF 100-500mm (Nº Serie: C00592AA212514002641)

  • Telescopio: Zeiss Harpia 95 (Nº Serie: 4370582)

  • Ocular: Zeiss 30-70x (Nº Serie: 4518769)

     

     

  • El seguimiento de la cita

A pesar del trago amargo, la cita descubierta por Xavi permitió que numerosos aficionados se acercaran durante las siguientes jornadas al Parc de la Pau para disfrutar de esta rareza.

 

Observaciones anotadas en www.ornitho.cat  en rojo por ser una rareza

 


 

Gracias al talento de los compañeros que cubrieron el seguimiento los días posteriores, disponemos de un documento gráfico excelente de la estancia del ave:

 


 

  • Las magníficas fotografías de Miguel Jodas Gomis (tomadas el lunes 19), donde se aprecia al papamoscas perfectamente posado sobre la vegetación.



  • Las estupendas tomas de Jose Molis (del martes 20), que captó al individuo en ángulos muy activos e incluso con tomas dinámicas en vuelo entre las ramas.

Todo nuestro apoyo a Xavi Larruy en estos momentos difíciles. Ojalá la colaboración de todos ayude a recuperar el equipo y pueda seguir regalándonos su imprescindible labor de campo en el Besòs.

 

 

 

domingo, 18 de octubre de 2026

La riada se llevó el árbol nido de la garza real en Sant Adrià

El cauce del Besòs en condiciones normales de caudal y el árbol de nidificación de la garza real y dormidero. 

 

Tras la besosada: la pérdida del árbol del nido de garza real y la capacidad de resistencia del Besòs

Las avenidas repentinas del río Besòs, conocidas popularmente como besosades, forman parte de la dinámica natural de este curso fluvial. Son episodios capaces de transformar el paisaje en cuestión de horas, arrastrando sedimentos, tumbando vegetación y modificando los pequeños refugios que numerosas especies de aves utilizan para descansar, alimentarse o reproducirse.

Tras las inundaciones de los días 3 y 4 de octubre, el tramo bajo del Besòs vuelve a mostrar la cara más contundente de esta dinámica. En mi recorrido habitual por el Parc Fluvial del Besòs, el paisaje que encontré era muy distinto al que había dejado atrás: cañaverales abatidos por la corriente, restos vegetales acumulados en las orillas, sedimentos redistribuidos por el cauce y una vegetación de ribera castigada por la fuerza del agua.

Pero, más allá de los cambios visibles en el paisaje, había una pérdida especialmente significativa para quienes seguimos de cerca la evolución de la avifauna de este espacio.

La desaparición de un árbol con historia

Entre los elementos más afectados se encuentra el árbol que el pasado mes de junio acogió la primera reproducción de garza real (Ardea cinerea) registrada en la zona. Durante aquellos días, su presencia adquirió un valor especial: no era únicamente un árbol más dentro del paisaje fluvial, sino un lugar de reproducción que evidenciaba la capacidad de algunas especies para aprovechar los recursos de este entorno periurbano.

Además de su función como emplazamiento de nidificación, el árbol servía habitualmente de dormidero para garcetas comunes (Egretta garzetta) y cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo). Al caer la tarde, sus ramas ofrecían un punto de descanso y concentración para estas aves, convirtiéndolo en un lugar de interés para la observación ornitológica.

La fuerza de la avenida acabó con este enclave. La estructura arbórea que durante meses había proporcionado soporte, refugio y posaderos desapareció bajo el empuje del agua.

Su pérdida no representa solamente un cambio físico en el paisaje. También supone la desaparición de un recurso ecológico concreto, utilizado por distintas especies para desarrollar actividades esenciales de su ciclo diario y reproductor.

La vida continúa entre la vegetación superviviente

A pesar de la magnitud de los daños, el recorrido también permite apreciar que la actividad de las aves no ha desaparecido con la transformación del entorno.

En los pequeños islotes de vegetación que han resistido la crecida todavía es posible observar garzas reales y garcetas comunes buscando lugares donde posarse y encontrar cierta protección. Son observaciones que invitan a seguir con atención la evolución del tramo fluvial durante las próximas semanas.

La desaparición de un dormidero no implica necesariamente que las aves abandonen la zona. Estas especies pueden utilizar distintos puntos de descanso en función de la disponibilidad de árboles, la tranquilidad del entorno y las condiciones del cauce. Sin embargo, habrá que comprobar sobre el terreno cómo reorganizan sus hábitos y qué lugares pasan a ocupar tras la pérdida de este enclave.

En un espacio tan dinámico como el Besòs, cada cambio en la vegetación puede modificar las posibilidades de alimentación, descanso y reproducción de la fauna. Por eso, volver a recorrer el mismo itinerario después de una avenida permite descubrir no solo lo que ha desaparecido, sino también cómo responde la vida silvestre a las nuevas condiciones.

Un paisaje que cambia, un río que sigue su curso

El tramo bajo del Besòs es un ejemplo de la convivencia entre un ecosistema fluvial y un entorno intensamente urbanizado. A pesar de las transformaciones humanas, el río conserva una dinámica propia que se manifiesta con especial intensidad durante los episodios de avenida.

Estas crecidas pueden causar pérdidas de hábitat y alterar temporalmente los lugares utilizados por la fauna. Al mismo tiempo, el transporte de sedimentos, la apertura de claros en la vegetación y la reorganización de las orillas forman parte de los procesos que modelan los sistemas fluviales.

Esto no significa que cualquier alteración sea beneficiosa ni que la desaparición de un árbol carezca de importancia. Cada elemento puede cumplir una función ecológica relevante, especialmente en paisajes periurbanos donde los lugares adecuados para descansar o reproducirse pueden ser limitados.

La pérdida del árbol que acogió aquella reproducción de garza real es un recordatorio de esta fragilidad. Un enclave que había adquirido un valor especial en pocos meses ha desaparecido en unas horas, obligando a las aves a buscar alternativas.

Ahora queda observar cómo evoluciona el paisaje y qué cambios se producen en la distribución de las aves durante los próximos días y semanas. El seguimiento continuado permitirá comprobar si los islotes de vegetación supervivientes adquieren mayor protagonismo y si aparecen nuevos lugares de descanso o posibles emplazamientos reproductores.

La besosada ha borrado una parte de la historia reciente de este tramo del río, pero no ha detenido su evolución. El Besòs continuará transformándose, y sus aves seguirán respondiendo a esos cambios.

Para quienes practicamos la observación de aves, regresar después de una crecida significa aprender a mirar de nuevo. Aceptar que algunos lugares desaparecen, documentar lo que permanece y prestar atención a las oportunidades que surgen en un paisaje cambiante forma parte de la experiencia de campo.

El río ha cambiado una vez más. Ahora toca observar cómo se adapta la vida que lo habita.

La fuerza del agua dejó arrasados los posaderos habituales.
 
Pradera del Parc Fluvial del Besòs con el árbol que se ha perdido. Foto:29-9-2026


Capacidad de adaptación tras la avenida: ardeídas ocupando el follaje restante tras la pérdida del dormidero principal. 

Fuerza del agua durante a las 12 del medio día del 4 de octubre a su paso por el parque fluvial del Besòs.  El caudal medio del río Besòs es de unos 4,33 m³/s, pero en el episodio de crecida llegó a los 903 m³/s.
 

Desbordamiento del río Besòs a su paso por el Parc Fluvial, tramo de Sant Adrià de Besòs, tras el episodio de lluvias del 3 y 4 de Octubre de 2026. 
Videobirding de 55 seg. 
 
 
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Sobre este nido en El Periódico (30-sep-2026) por Jordi Ribalaygue :  https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20260930/rio-besos-aves-garza-real-primeras-crias-134583698