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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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jueves, 7 de mayo de 2026

Observando al verdecillo


El verdecillo (Serinus serinus) no desciende al suelo urbano por costumbre, sino por necesidad. En las imágenes de esta entrada aparece moviéndose entre césped sembrado, tallos secos y pequeñas hierbas espontáneas que sobreviven en los márgenes del parque. Allí, entre espacios diseñados para el orden y rincones donde la vegetación todavía escapa al control absoluto, este pequeño fringílido encuentra semillas suficientes para persistir dentro de la ciudad. Su presencia no es anecdótica: revela hasta qué punto incluso una franja mínima de flora espontánea puede convertirse en refugio y alimento para la fauna urbana.

Las fotografías muestran además algo que suele pasar desapercibido en muchos parques contemporáneos: el verdadero valor ecológico de las plantas consideradas “maleza”. El verdecillo aparece alimentándose principalmente de pequeñas gramíneas silvestres y de vegetación ruderal que crece entre el césped ornamental o en los bordes menos intervenidos. Cardos jóvenes, espigas finas y pequeñas compuestas forman un mosaico vegetal humilde pero esencial. Son precisamente esas plantas, eliminadas a menudo por desbroces excesivos o herbicidas, las que sostienen una parte silenciosa de la biodiversidad urbana.

Existe también un contraste visual profundamente simbólico. El plumaje amarillo verdoso del verdecillo fue modelado durante miles de años para confundirse con brotes tiernos, campos secos y ramas iluminadas por el sol. Sin embargo, sobre el gris mineral de las ciudades, ese camuflaje ancestral pierde eficacia. El ave destaca entre superficies artificiales que nunca formaron parte de su paisaje evolutivo. Las imágenes capturan esa contradicción: un pequeño pájaro concebido para desaparecer entre la vegetación obligado ahora a buscar alimento en escenarios cada vez más domesticados por el urbanismo.

Quizá escenas como esta pasan desapercibidas precisamente porque todavía resultan comunes en algunos parques urbanos. Sin embargo, la progresiva sustitución de terrenos naturales por superficies pavimentadas, céspedes intensivos y espacios excesivamente controlados reduce cada vez más la disponibilidad de semillas e insectos para muchas aves pequeñas. El verdecillo consigue adaptarse aprovechando las gramíneas y plantas espontáneas que sobreviven en bordes y rincones menos intervenidos, estas especies dependen de una vegetación aparentemente insignificante para seguir encontrando alimento dentro de la ciudad.


Con el pico lleno de pequeñas espigas, el verdecillo revela la importancia ecológica de las hierbas espontáneas que crecen entre el césped y los caminos. Allí donde todavía sobreviven gramíneas y cardos, persiste también una parte esencial de la biodiversidad urbana.
Una toma que destaca el plumaje estriado de un ejemplar con gran cantidad de amarillo, lo que sugiere un macho.
Serinus serinus. Verdecillo. Gafarró. European Serin.
Las plantas ruderales que sobreviven en los bordes de los parques urbanos funcionan como auténticas despensas naturales para multitud de pequeños fringílidos.
Su pico corto y fino está perfectamente adaptado para extraer semillas diminutas de estas espigas urbanas que suelen pasar desapercibidas para la mayoría de las personas. 

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📍 Lugar:  Parc de Les Glories. Barcelona
📅 Fecha de observación: 6 de Mayo-2026
🌡️Clima :  🌞 Soleado; Temp.Máx.21°C/ Mín.13°C; P.atm.:1011 hPa; HR:58% .
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

miércoles, 6 de mayo de 2026

El Pico de Coral en Barcelona es hoy una realidad urbana consolidada

El avance del Pico de Coral (Estrilda astrild) por el área metropolitana de Barcelona es un fenómeno que ya no admite discusión. Lo que hace años se limitaba a núcleos aislados en los carrizales del Llobregat o el Besòs, hoy es una conquista urbana en toda regla. Mientras los catálogos oficiales y la burocracia conservacionista siguen debatiendo etiquetas sobre especies "invasoras" o "alóctonas", esta pequeña ave subsahariana ha decidido que el asfalto y los jardines municipales son su nuevo feudo, demostrando una plasticidad adaptativa que ya querrían para sí muchas especies autóctonas en declive.
 
Ha pasado en pocos años de ser una curiosidad a convertirse en un habitual de Barcelona. Hoy no hace falta salir de la ciudad para verlo: aparece en parques, descampados y zonas verdes donde haya algo de hierba y, sobre todo, agua. Observaciones como la de hoy en el Parc de les Glòries lo confirman claramente, y lo mismo ocurre, en otros muchos parques de la ciutat y  a lo largo del río Besòs, que sigue siendo uno de sus ejes principales de expansión.

Una de las cosas más interesantes de esta especie es lo fácil que resulta verla durante todo el año. No es un visitante ocasional: está, cría y se queda. En primavera y verano puede pasar algo más desapercibida, moviéndose entre la vegetación, pero en otoño e invierno forma pequeños bandos bastante visibles que recorren el suelo en busca de semillas. En cuanto aparece un punto de agua, aunque sea un simple charco tras el riego o la lluvia, la actividad se dispara. Ahí es donde escenas como las que he fotografiado cobran todo el sentido.

El baño no es solo un momento vistoso, es una parte esencial de su rutina. Entre salpicaduras, aleteos y pequeños saltos, mantienen el plumaje en condiciones óptimas, algo clave para volar bien y regular la temperatura. Todo ocurre rápido, en grupo y con ese punto de coordinación que tienen las especies gregarias. Son aves pequeñas, pero muy activas, y cuando coinciden varios individuos en un mismo punto, el movimiento es constante.

Comparado con otras exóticas bien conocidas en la ciudad, como la Myiopsitta monachus o la Psittacula krameri, el pico de coral juega otra liga: menos ruido, menos presencia en altura y mucha más actividad a ras de suelo. Eso lo hace más discreto, pero también más interesante para quien se fija. Su éxito está en esa combinación de flexibilidad, vida en grupo y capacidad para aprovechar cualquier recurso, por pequeño que sea.

Al final, lo más llamativo es eso: ya no hay que buscarlo demasiado. Está integrado en el día a día de la ciudad. Solo hace falta mirar con un poco de atención… y, si hay un charco cerca, mejor.
 
 
Un pequeño grupo evaluando la seguridad del charco y la ausencia de depredadores. El comportamiento gregario de los Picos de Coral es su mejor defensa en el entorno urbano: si uno vuela, vuelan todos. Es la fuerza del grupo frente a la vulnerabilidad individual, una estrategia de supervivencia que les funciona a la perfección.

Aprovechando colectivamente un recurso tan simple como un charco de lluvia o de riego. No hay jerarquías complicadas, solo la urgencia pragmática de limpiar el plumaje y refrescarse antes de que el peligro aceche

Ese antifaz rojo intenso es su rasgo más distintivo, un color que resalta aún más cuando el plumaje está mojado. Este ejemplar se sacude con energía, mostrando ese parche rojizo en el pecho que suele ser más visible en los machos.

Asear el plumaje no es solo una cuestión de estética, es vital para volar con rapidez y escapar de los depredadores. Pero incluso en pleno baño, la precaución es máxima, está alerta, demostrando que en la naturaleza la confianza excesiva se paga cara. 

Un estallido de gotas de agua congeladas en el aire por el aleteo frenético del ave

Sumergido casi por completo, mostrando su total confianza en el charco y en la seguridad que le proporciona estar rodeado de los suyos.

 
 
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📍 Lugar:  Parc de Les Glories. Barcelona
📅 Fecha de observación: 6 de Mayo-2026
🌡️Clima :  🌞 Soleado; Temp.Máx.21°C/ Mín.13°C; P.atm.:1011 hPa; HR:58% .
©️ Todas las imágenes  PacoTorres
 

domingo, 9 de noviembre de 2025

La Aratinga Ñanday en Barcelona




En medio del bullicio barcelonés, a veces se escuchan chillidos agudos que no provienen de las omnipresentes cotorras argentinas. Son las llamadas de la Aratinga ñanday (Aratinga nenday), también conocida como cotorra ñanday o loro de cabeza negra. Esta especie, originaria del Pantanal —una vasta región que abarca el norte de Argentina, el sur de Bolivia, el centro de Paraguay y el suroeste de Brasil—, ha encontrado en Barcelona un pequeño refugio urbano. Aunque no es tan común como otras especies exóticas, su presencia aporta un toque tropical a los parques y avenidas de la ciudad.

La información más reciente del SIOC (Sistema d’Informació d’Ocells de Catalunya) confirma que en Cataluña existen solo entre 1 y 5 parejas reproductoras, localizadas principalmente en el núcleo urbano de Barcelona, con registros esporádicos en otras zonas. Es, por tanto, una población mínima pero estable, que ha logrado mantenerse durante años a pesar de su reducido tamaño. Su estatus es el de resident localitzat, incluida en la Categoría E2 (especie exótica establecida localmente), y está protegida bajo la Convención CITES Apéndice II, lo que regula su comercio internacional.

¿Cómo llegaron hasta aquí estas aves? La mayoría procede del comercio de aves exóticas de los años ochenta y noventa, cuando era habitual ver aratingas en jaulas domésticas. Algunos ejemplares escaparon o fueron liberados, y con el tiempo formaron pequeños grupos capaces de sobrevivir y reproducirse. En Barcelona, se han adaptado bien a los árboles ornamentales, especialmente los plátanos de sombra y las palmeras, donde encuentran refugio, alimento y cavidades naturales para anidar. Se alimentan de semillas, frutos, flores y brotes, y a menudo se las puede ver explorando en pareja o en pequeños grupos.

Mi avistamiento reciente de dos ejemplares en el Parc de Les Glòries fue un auténtico regalo. Su plumaje verde brillante, los muslos con toques rojos y la cabeza negra contrastando con el azul del cielo creaban una escena tropical en pleno corazón de la ciudad. Verlas allí, moviéndose entre las hojas otoñales, es recordar que la biodiversidad se cuela incluso en los lugares más urbanizados. A veces, basta mirar hacia las copas de los árboles para descubrir un fragmento de Sudamérica sobrevolando Barcelona.

Aratinga ñanday, ( en catalán nyandai, en ingles Nanday parakeet )posada sobre una rama de plátano de sombra, entre hojas otoñales.
Una Aratinga ñanday posada sobre una rama de plátano de sombra (Platanus × hispanica), especie muy común en las calles y parques de Barcelona. Su silueta verde contrasta con las hojas que empiezan a tornarse ocres con el otoño. Estas cotorras aprovechan los huecos naturales de este árbol híbrido para anidar, ya que sus cavidades ofrecen buena protección frente al viento y a los depredadores urbanos.
Entre las ramas, donde se aprecia la larga cola azulada y una pequeña mancha roja en los muslos, uno de los rasgos más llamativos de la especie. Ese toque rojizo solo se ve bien cuando despliega las alas o se acomoda en las ramas, y es un recordatorio de su origen tropical. Su comportamiento curioso y su confianza ante los humanos la hacen una visitante muy carismática en los parques urbanos.
Primer plano mostrando su característica cabeza negra y el plumaje verde brillante.
Vista lateral del ave entre las ramas, donde se observa claramente el rojo intenso de las plumas que cubren los muslos.


Tabla que con las cinco especies de psitácidas (cotorras y aratingas) que actualmente tienen poblaciones reproductivas estables en la ciudad de Barcelona.
( Font: Elaboración propia con información basada en la bibliografía ornitológica )


©️ Todas las imágenes PacoTorres 
📅  7.XI.2025  
📍  Parc de Les Gloríes,  Barcelona. 
📷  NIKON P950

sábado, 8 de noviembre de 2025

Aratingas cabeciazul en el Parc de les Glòries


Durante un paseo por el Parc de les Glòries, en pleno centro de Barcelona, me encontré con un grupo de cinco aratingas cabeciazul (Thectocercus acuticaudatus). No es la primera vez que aparece esta especie por aquí, pero sigue siendo una observación llamativa. Las aves se movían juntas entre los árboles del parque, especialmente alrededor de una Melia azedarach, cuyos frutos maduros parecían ser su principal atracción. Entre los ruidos del tráfico y el bullicio ciudadano, su presencia aportaba un toque de selva al paisaje urbano.

Estas aratingas, originarias del centro y norte de Sudamérica, se han adaptado a la vida urbana en Barcelona igual que otras psitácidas exóticas. Aunque son mucho menos numerosas que la cotorra argentina, mantienen pequeños grupos estables. Las vi alternando vuelos cortos y pausas para alimentarse, siempre en grupo y muy atentas entre sí. La interacción constante —ese intercambio de miradas, pequeños chillidos y gestos de coordinación— da idea de lo sociales que son.

El árbol de la Melia les ofrecía una buena despensa. Se trata de una especie ornamental muy usada en la ciudad, cuyos frutos amarillentos cuelgan todo el invierno. No todas las aves locales los aprovechan, pero las aratingas parecen haber aprendido bien a manipularlos con el pico, sujetando la bolita con una pata mientras desgarran la pulpa. Una muestra más de su capacidad de adaptación y de cómo incorporan nuevos recursos a su dieta en entornos urbanos.

Este grupo en Les Glòries quizá forme parte de la misma población que ya he observado en otras zonas de Barcelona. Es difícil saberlo, pero todo apunta a que llevan años reproduciéndose en la ciudad. Verlas tan activas y en buen estado es una buena señal de continuidad, y también una oportunidad para seguir documentando la vida de estas aves alóctonas que se han quedado a vivir entre nosotros.

Aratinga de cap blau. Arantinga cabeciazul. Thectocercus acuticaudatus. Blue-crowned Parakeet.


Esta foto muestra a unas aratingas en una postura que parece de acicalamiento mutuo (allopreening). La posición de la cabeza y el pico de la aratinga sugieren que está limpiando o arreglando el plumaje de otra, o recibiendo el mismo trato, un comportamiento social clave que fortalece los lazos entre los individuos.
Aratinga cabeciazul en rama de Melia, con fruto en el pico. El modo de sujetar el alimento con una pata mientras lo giran para pelarlo es muy típico del grupo de los loros, y demuestra su notable destreza manual.

El pico de estas aves, fuerte y curvado, les permite romper cáscaras duras y acceder a semillas y pulpas que otras especies no pueden aprovechar.

Ejemplar adulto con la cabeza azulada y el anillo ocular blanco. 
Este contraste facilita su identificación incluso a distancia
Alimentándose de frutos de Melia (Melia azedarach)
El plumaje es una paleta de colores : azul turquesa en la cabeza, verdoso dorado en el dorso y tonos rojizos en la cola.




- Todas las imágenes PacoTorres © del día 7.XI.2025  en Parc de Les Gloríes,  Barcelona. 
Entradas relacionadas en este blog  : Thectocercus acuticaudatus.

martes, 11 de marzo de 2025

Mientras aún cante un mirlo


"Mientras aún cante un mirlo, el mundo no está perdido".
— Theodor Heuss (1884-1963)

Estas palabras, atribuidas a Theodor Heuss, el primer presidente de la República Federal de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, me resultan ideales para acompañar las imágenes capturadas de un mirlo común (Turdus merula) en el Parc de les Glòries. En un mundo que a veces parece tambalearse, el canto y la presencia de este pequeño pájaro se convierten en un faro de esperanza, un recordatorio de que la naturaleza sigue latiendo, incluso en el corazón de la ciudad.


Fue esta mañana, en este marzo de 2025, cuando me detuve frente a un árbol de ramas desnudas que empezaba a despuntar. Allí estaba él: un mirlo, con su plumaje negro brillante y su pico amarillo sosteniendo un gusano. Probablemente lo llevaba para sus crías, un gesto que mezcla supervivencia y cuidado. La imagen me atrapó: sus ojos vivos, sus garras firmes en la rama, y ese gusano como prueba de su esfuerzo diario. Era un momento sencillo, pero cargado de significado.
Un mirlo con una lombriz en el Parc de les Glòries.

El mirlo común es una de las aves más carismáticas de nuestros parques, adaptado a bosques y jardines urbanos. Los machos lucen un negro intenso, mientras que las hembras son amarronadas. Su dieta variada lo convierte en un aliado natural contra plagas y dispersor de semillas. Verlo hoy en el Parc de les Glòries simplemente me gustó por su belleza y comportamiento.

Mientras descargaba las fotos y pensaba en el post, encontré la frase de Heuss: "Mientras aún cante un mirlo, el mundo no está perdido." En medio del bullicio de Barcelona, este mirlo de les Glòries nos invita a pausar y escuchar. Con un gusano en el pico, no solo sobrevive; asegura el futuro.

Los mirlos, como otras aves, dependen de que cuidemos sus hábitats. Espacios como este parque nos demuestran que todavía hay esperanza, ya que mientras podamos ver y escuchar a un mirlo, hay vida y el mundo sigue adelante.



Mirlo (Turdus merula, merla, Blackbird) llevando alimento para sus crías 


En el pico lleva la lombriz de tierra común (Lumbricus terrestris), un alimento típico para los mirlos


P.D.: La frase atribuida a Theodor Heuss probablemente surgió durante su presidencia en la RFA (1949-1959), en un momento de reflexión sobre la recuperación de Alemania tras la guerra, reflejando su amor por la naturaleza y su esperanza en tiempos difíciles. Su mensaje refleja el espíritu de un hombre que, en tiempos oscuros, encontró motivo para seguir adelante en el canto del mirlo, un símbolo de vida que, hoy en día, sigue resonando con la misma fuerza en el Parc de les Glòries.


-Todas las imágenes © PacoTorres del día 11.III.2024 en Parc de Les Glòries , Barcelona 

- Entradas relacionadas en este blog: # Mirlo común

Un Alcaudón común (Lanius senator) en el Parc de les Glòries

 

Su mirada atenta me dejó claro que estaba al acecho de alguna presa. 
Aproveché la mañana para dar un paseo por el Parc de les Glòries, al que llegué cómodamente con el Trambesòs desde Sant Adrià. Mientras recorría el parque, con la Sagrada Familia al fondo, mis ojos detectaron un destello rojizo entre las ramas.

El "carnicero" intentando pasar desapercibido. 

Allí estaba: un alcaudón posado, con su inconfundible cabeza rojiza, antifaz negro y pecho blanco. Observaba atento desde su percha, seguramente al acecho de algún insecto. Aunque ya lo había visto antes en otros entornos más naturales, encontrarlo aquí, en plena ciudad, fue toda una sorpresa.  

El Alcaudón común es conocido por su peculiar técnica de caza: empala a sus presas en espinas o ramas para almacenarlas y consumirlas después. Es un visitante estival que migra a África en invierno, aunque algunos ejemplares pueden quedarse en el Mediterráneo si el clima es favorable.  

Este avistamiento confirma que el Parc de les Glòries, además de ser un espacio urbano moderno, es también un refugio para la biodiversidad. Siguiendo los reportes de Jaume Albaigès*, que documenta las aves de la zona, queda claro que Barcelona sigue siendo un punto interesante para la observación de fauna en plena ciudad.  

Este encuentro me anima a seguir explorando rincones urbanos en busca de nuevas sorpresas aladas. Si estáis por Barcelona, os animo a dar una vuelta por este parque y estar atentos a cualquier movimiento entre los árboles.  


Lanius senator. Alcaudón Común. Capsigrany. Woodchat Shrike. 

Tranvía en el Parc de les Glòries, con la Torre Glòries y el Disseny Hub Barcelona al fondo.
Un espacio moderno que combina arquitectura, movilidad y urbanismo en la ciudad.


Nota: (*) Jaume Albaigès, casi cada día nos cuenta qué aves se ven por la zona. Sigo sus reportes con mucha atención, y gracias a él sé que el Parc de les Glòries es un buen sitio para avistar aves, incluso en plena ciudad. Jaume siempre nos anima a estar atentos, y este Alcaudón común es una prueba de que tiene toda la razón. ¡Gracias, Jaume, por inspirarnos a seguir buscando!


- Entradas relacionadas en este blog: #Alcaudón común 

- Todas las imágenes © PacoTorres del día 11.III.2024 en Parc de Les Glòries , barcelona 

miércoles, 24 de abril de 2024

Tarabilla norteña

 La tarabilla norteña es una especie muy  parecida a la t. comú, pero algo mayor (tamaño de un petirrojo)  y en todos sus plumajes presenta una ceja o lista superciliar de la que carece la tarabilla común.




Saxicola rubetra. Tarabilla Norteña. Bitxac rogenc. Whinchat  
 La gran clariana del Parc de les Glòries (Barcelona) lugar de observación de la tarabilla, un oasis verde en el corazón de la ciudad, la presencia de esta especie resulta singular en este entorno urbano.
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- Todas las imágenes PacoTorres © del día 24.04.2024 en Parc de Les Glòries 

- Entradas relacionadas en este blog: Saxicola rubetra