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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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viernes, 6 de febrero de 2026

Dos Aratinga nenday




Hoy he visto dos ejemplares de Aratinga nenday mientras caminaba por una calle de Barcelona. No es una especie que uno espere encontrar con facilidad fuera de su área natural, y menos aún en un entorno urbano tan transitado. La observación fue breve pero clara: ambos individuos estaban posados en un plátano de sombra, bien visibles una vez localizada la fuente del sonido que emitían desde lo alto del arbolado.

La presencia de la Ñanday en Barcelona está ligada al comercio de aves exóticas de finales del siglo XX. Escapes y liberaciones accidentales dieron origen a pequeños núcleos que, con el tiempo, han conseguido reproducirse. A diferencia de la cotorra argentina, mucho más abundante y extendida, la Ñanday mantiene poblaciones reducidas y localizadas, dependientes de árboles maduros con cavidades disponibles, lo que limita su expansión y hace que pase más desapercibida.

Se calcula que en la ciudad existen solo unas pocas decenas de parejas reproductoras, repartidas en puntos muy concretos. No forman grandes colonias ni estructuras comunales visibles, y suelen observarse en parejas o pequeños grupos. Esta menor densidad, unida a su preferencia por posaderos altos, explica que muchos registros se produzcan primero por el oído y no por la vista.

En este caso, fueron sus reclamos los que me alertaron de su presencia. El grito de la Aratinga nenday es seco, metálico y claramente más agudo que el de la cotorra argentina, capaz de sobresalir incluso sobre el ruido del tráfico. Una vez localizadas, el contraste entre la cabeza negra y el verde intenso del plumaje confirmó la identificación sin lugar a dudas, permitiéndome documentar un encuentro cada vez más habitual dentro del paisaje urbano barcelonés.


Pareja de Aratinga nenday posada manteniendo proximidad típica de individuos vinculados.
Atento al entorno antes del desplazamiento, conducta de alerta.
Vista frontal vigilando desde una rama. La ligera inclinación de la cabeza indica una actitud atenta, propia de aves que están evaluando lo que ocurre a su alrededor antes de moverse o vocalizar.
Vista lateral del individuo.

Posado entre ramaje fino, demostrando buena capacidad de equilibrio y adaptación al arbolado urbano: Plátano de sombra (Platanus × hispanica).

Detalle del pico y se aprecia la capucha cefálica negra, rasgo de la especie. El maxilar superior es móvil, una adaptación propia de los psitácidos que les permite manejar semillas y frutos con gran eficacia.
Exploración de cavidad en tronco maduro, conducta compatible con uso potencial como refugio o lugar de cría. Las aratingas de Barcelona crían de forma discreta, en cavidades altas, repartidas y poco evidentes, lo que explica por qué, pese a estar presentes desde hace años, siguen siendo mucho menos detectables que otras cotorras urbanas.

Plumaje dorsal predominantemente verde, con remiges primarias mostrando tonalidades azuladas bien definidas.

Contraste cromático completo del individuo, con el rojo tibial visible incluso en reposo.

Dibujo con acuarela 


📍 Lugar: Eixample de Barcelona 
📅 Fecha de observación: 6 de febrero-2026 
🌡️CLIMA :  🌞 Soleado.   Temp. máx. 17°C / mín. 10°C.  Viento flojo.
📷  Equipo foto : Nkon P950
🔗 Link en este blog : Aratinga nenday 
©️ Todas las imágenes PacoTorres 

domingo, 9 de noviembre de 2025

La Aratinga Ñanday en Barcelona




En medio del bullicio barcelonés, a veces se escuchan chillidos agudos que no provienen de las omnipresentes cotorras argentinas. Son las llamadas de la Aratinga ñanday (Aratinga nenday), también conocida como cotorra ñanday o loro de cabeza negra. Esta especie, originaria del Pantanal —una vasta región que abarca el norte de Argentina, el sur de Bolivia, el centro de Paraguay y el suroeste de Brasil—, ha encontrado en Barcelona un pequeño refugio urbano. Aunque no es tan común como otras especies exóticas, su presencia aporta un toque tropical a los parques y avenidas de la ciudad.

La información más reciente del SIOC (Sistema d’Informació d’Ocells de Catalunya) confirma que en Cataluña existen solo entre 1 y 5 parejas reproductoras, localizadas principalmente en el núcleo urbano de Barcelona, con registros esporádicos en otras zonas. Es, por tanto, una población mínima pero estable, que ha logrado mantenerse durante años a pesar de su reducido tamaño. Su estatus es el de resident localitzat, incluida en la Categoría E2 (especie exótica establecida localmente), y está protegida bajo la Convención CITES Apéndice II, lo que regula su comercio internacional.

¿Cómo llegaron hasta aquí estas aves? La mayoría procede del comercio de aves exóticas de los años ochenta y noventa, cuando era habitual ver aratingas en jaulas domésticas. Algunos ejemplares escaparon o fueron liberados, y con el tiempo formaron pequeños grupos capaces de sobrevivir y reproducirse. En Barcelona, se han adaptado bien a los árboles ornamentales, especialmente los plátanos de sombra y las palmeras, donde encuentran refugio, alimento y cavidades naturales para anidar. Se alimentan de semillas, frutos, flores y brotes, y a menudo se las puede ver explorando en pareja o en pequeños grupos.

Mi avistamiento reciente de dos ejemplares en el Parc de Les Glòries fue un auténtico regalo. Su plumaje verde brillante, los muslos con toques rojos y la cabeza negra contrastando con el azul del cielo creaban una escena tropical en pleno corazón de la ciudad. Verlas allí, moviéndose entre las hojas otoñales, es recordar que la biodiversidad se cuela incluso en los lugares más urbanizados. A veces, basta mirar hacia las copas de los árboles para descubrir un fragmento de Sudamérica sobrevolando Barcelona.

Aratinga ñanday, ( en catalán nyandai, en ingles Nanday parakeet )posada sobre una rama de plátano de sombra, entre hojas otoñales.
Una Aratinga ñanday posada sobre una rama de plátano de sombra (Platanus × hispanica), especie muy común en las calles y parques de Barcelona. Su silueta verde contrasta con las hojas que empiezan a tornarse ocres con el otoño. Estas cotorras aprovechan los huecos naturales de este árbol híbrido para anidar, ya que sus cavidades ofrecen buena protección frente al viento y a los depredadores urbanos.
Entre las ramas, donde se aprecia la larga cola azulada y una pequeña mancha roja en los muslos, uno de los rasgos más llamativos de la especie. Ese toque rojizo solo se ve bien cuando despliega las alas o se acomoda en las ramas, y es un recordatorio de su origen tropical. Su comportamiento curioso y su confianza ante los humanos la hacen una visitante muy carismática en los parques urbanos.
Primer plano mostrando su característica cabeza negra y el plumaje verde brillante.
Vista lateral del ave entre las ramas, donde se observa claramente el rojo intenso de las plumas que cubren los muslos.


Tabla que con las cinco especies de psitácidas (cotorras y aratingas) que actualmente tienen poblaciones reproductivas estables en la ciudad de Barcelona.
( Font: Elaboración propia con información basada en la bibliografía ornitológica )


©️ Todas las imágenes PacoTorres 
📅  7.XI.2025  
📍  Parc de Les Gloríes,  Barcelona. 
📷  NIKON P950