ayp

FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
_______________________________________________
Mostrando entradas con la etiqueta Montjuïc. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Montjuïc. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2026

Pollos de patiamarilla en Montjuïc




¿Quién dice que la naturaleza solo se encuentra en los lugares más remotos? A veces, los rincones más inesperados esconden auténticas escenas de vida salvaje. Durante las últimas semanas, he realizado el seguimiento de un nido en el cementerio de Montjuïc, siendo testigo del crecimiento de varias crías de gaviota patiamarilla (Larus michahellis).

Todo empezó con un hallazgo casual entre la vegetación rastrera. Allí, en un nido rudimentario, descansaban cuatro huevos de color verde oliváceo con motas oscuras, perfectamente camuflados entre la tierra y la hierba seca. La dedicación de los adultos, turnándose en la incubación bajo el sol de Barcelona, resultó constante durante todo el proceso.

Al volver al cabo de unos días, los huevos ya habían dado lugar a pequeñas bolas de plumón grisáceo, húmedas y desvalidas. En esta fase inicial, los padres no cesaban en su actividad, yendo y viniendo para alimentar a unas crías siempre hambrientas. Los polluelos, con su diseño moteado y discreto, permanecían la mayor parte del tiempo acurrucados y protegidos de posibles depredadores. Sus movimientos eran torpes al principio, pero jornada a jornada iban ganando confianza.

En una posterior inspección, el cambio ya era evidente. El suave plumón iba dejando paso a las plumas tectrices, más oscuras y resistentes en el manto y las alas. Sus patas (tarsos) se habían alargado y fortalecido considerablemente, permitiéndoles erguirse con firmeza y empezar a controlar visualmente el entorno cercano entre las hierbas.

Durante la última visita, ya no quedaba rastro de aquellas bolitas indefensas. Convertidos en jóvenes curiosos y activos, se desplazaban con soltura sobre el sustrato rocoso, ejercitando el equilibrio, estirando las alas y ensayando sus primeros saltos antes de dar el salto definitivo al vuelo.

Resguardado entre la vegetación rastrera del cementerio, un entorno que le proporciona cobertura y protección durante sus primeras semanas de desarrollo.

Controlando el entorno cercano. 

Caminando ya se aprecia la membrana interdigital desarrollada.

Uno de los jóvenes, ya casi del tamaño de un adulto, subido a una repisa alta, apunto de lanzarse al aire.  

Ejemplar adulto de gaviota patiamarilla (Larus michahellis). Los pollos observados tardarán cuatro años (cuatro inviernos) en mudar sucesivamente sus plumajes juveniles y de transición hasta alcanzar este diseño definitivo.
_____
 
📍 Lugar:  Montjuïc . Barcelona
📅 Fecha de observación: 18 de mayo-2026
🌡️CLIMA : 🌤️  Parcialmente cubierto (Máx. 20°C / Mín. 15°C) , 1017 hPa. ; HR: 75%
📷  Equipo foto :  Nikon P950
🔗 En este blog : "cementerio" , Gaviota patiamarilla
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 

jueves, 14 de mayo de 2026

Caído del nido: ¿ Gorrión o verdecillo ?

Un pequeño caído del nido

 


A veces una salida no deja una gran fotografía de un ave en vuelo ni un retrato perfecto entre ramas. A veces regala algo mucho más sencillo y, a la vez, mucho más delicado: un encuentro inesperado.

Hoy me encontré en el suelo con este diminuto polluelo. Para hacerse una idea de su tamaño, basta fijarse en la moneda de un euro que coloqué junto a él: apenas unos centímetros .

Las primeras impresiones apuntaban a un gorrión común (Passer domesticus), sobre todo por la forma del pico, corto y cónico, típico de las aves granívoras. Sin embargo, me surge otra posibilidad igualmente interesante: ¿podría tratarse de un verdecillo (Serinus serinus)? Ambas especies se encontraban en las inmediaciones, donde destaca un ejemplar de ciprés (Cupressus sempervirens) especialmente denso.

Y ahí aparece una de las dificultades más bonitas —y frustrantes— de la observación de aves: identificar un polluelo tan joven no siempre es sencillo. El plumón, las plumas aún sin desarrollar y las proporciones “inacabadas” de estas primeras etapas hacen que incluso especies relativamente comunes puedan generar dudas razonables.

Lo observé durante un buen rato, manteniendo cierta distancia para comprobar si aparecían los padres. No vi movimiento alguno durante más de una hora. Finalmente decidí dejarlo protegido del sol, a la sombra, y retirarme del lugar. En estas situaciones siempre surge el mismo dilema: intervenir o no intervenir. Muchas veces, la mejor ayuda consiste precisamente en apartarse y permitir que la naturaleza siga su curso.

Estas pequeñas escenas recuerdan que la fotografía de naturaleza no siempre trata de conseguir “la imagen”. A veces consiste en detenerse ante una historia mínima, casi invisible, y dedicarle unos minutos de atención y respeto.

Y ahora os traslado la pregunta a vosotros:

¿Qué opináis?
¿Os parece un gorrión común?
¿O quizá un verdecillo?

Como tantas veces ocurre, la observación no termina cuando se dispara la cámara…

 

Una moneda de 1 euro sirve de escala, para ver lo pequeño que es. 

Identificar un pollo en esta etapa es un reto, ya que los rasgos definitivos de los adultos todavía están "en proceso". 

  
Todavía conseva el plumón y las comisuras amarillas del pico, típicas de un ave nídicola.
Finalmente lo deje protegido del sol, a la sombra, y me marché para darle mejor oportunidad a que sus progenitores regreseran. 


📍 Lugar: Montjüic.  Barcelona.
📅 Fecha de observación: 8 de mayo-2026
🌡️Clima :  🌤️ Mayormente soleado;  Temp.: Máx.24°C/ Mín.14°C;  1008hPa. HR: 44%
🔗 Link en este blog : Tiempo de pollos
📷  Equipo foto :  Canon R7 + obj. 100-400 RF
©️ Todas las imágenes  PacoTorres

sábado, 25 de abril de 2026

Cementerio de Montjuïc: territorio de la gaviota patiamarilla



 
En el cementerio de Montjuïc no dominan esas aves que solemos asociar con la paz o la trascendencia, como la paloma doméstica (Columba livia). Golondrinas (Hirundo rustica), aviones comunes (Delichon urbicum) y vencejos (Apus apus) atraviesan el cielo según la época, pero pasan. No se quedan.Lo que domina aquí son las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis). Posadas en cruces, alineadas en nichos, controlando el terreno con una naturalidad absoluta. Abajo, la presencia humana es mínima: algún visitante puntual, los trabajadores del recinto. Poco más. El resto del tiempo, el lugar queda en manos de ellas. Un silencio que, en realidad, nunca es completo: siempre está atravesado por el ruido del tráfico y el fondo industrial del puerto.

Eso no significa que estén solas. El cementerio tiene más vida de la que parece a primera vista. Entre los caminos y la vegetación aparecen urracas (Pica pica), verdecillos (Serinus serinus), y abubillas (Upupa epops) con bastante facilidad. Se mueven a otro nivel, más bajo, más discreto, ligados al suelo y a los márgenes. Pero ninguna de ellas ocupa el espacio vertical como lo hacen las gaviotas. Ninguna convierte las cruces en atalayas.

No deja de ser llamativo que esta ave ya aparezca señalada en La Biblia,  de forma explícita entre las especies consideradas impuras, dentro de una lista de depredadores y oportunistas que hoy reconoceríamos por su eficacia biológica:

“De las aves, estas tendréis en abominación; no se comerán: el águila, el quebrantahuesos, el águila pescadora  el milano, el buitre según su especie; todo cuervo según su especie; el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gavilán según su especie...” (Levítico 11:13–16)

Ese “según su especie” funciona casi como una clasificación ecológica primitiva. Las aves se agrupaban por lo que hacían. Era un "paraguas funcional" que prohibía a familias enteras de aves sin entrar en detalles morfológicos.

Desde lo alto de Montjuic , las patiamarillas dominan el horizonte. Las cruces y los panteones no son símbolos para ellas, sino estructuras útiles: altura, visibilidad, control. Al fondo, el puerto sigue funcionando, ajeno a todo. Y en medio, ese equilibrio extraño donde la actividad humana y la biología más básica conviven sin tocarse del todo.

Mientras acompaño a David Perpiñán, que está filmando para Concolor Media un documental sobre aves en Barcelona, la escena se completa en los detalles: huevos perfectamente camuflados entre la piedra, pollos que apenas destacan sobre el entorno. Ahí se entiende todo. No es un decorado ni un lugar detenido en el tiempo. Es un hábitat activo.
 
El éxito de la adaptación: del mimetismo a la supervivencia. A la izquierda, el camuflaje extremo de una puesta de gaviota patiamarilla (Larus michahellis); su moteado convierte los huevos en parte del entorno mineral. A la derecha, un pollo de pocos días ya activo y alerta. En el cementerio de Montjuïc, la vida se abre paso sobre la piedra con un pragmatismo absoluto, transformando los rincones más insospechados en un territorio de cría de una eficacia biológica asombrosa.


Dos gaviotas ocupan los pináculos de un panteón. Para ellas, estos monumentos son simples puestos de vigilancia sobre el puerto industrial.

Desde el silencio de las esculturas, el cementerio ofrece una vista directa a las grúas pórtico y los buques de carga, subrayando la paradoja sonora y visual de la zona.

Ellas son las verdaderas y permanentes vigilantes del cementerio, impasibles a la simbología de los monumentos.

La cruz ofrece la altura y la visibilidad perfectas que este animal oportunista busca para dominar su territorio.
Un grupo de patiamarillas adultas patrulla desde un muro del cementerio; al fondo el puerto de Barcelona. Una imagen que resume la paradoja visual de Montjuïc.


___________________________________________________________
 
📍 Lugar:  Montjuïc . Barcelona
📅 Fecha de observación: 24 de abril-2026
🌡️CLIMA : 🌤️  (Máx. 21°C / Mín. 16°C) , soleado .
📷  Equipo foto :  Nikon P950
🔗 En este blog : "cementerio" , Gaviota patiamarilla
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 
 

jueves, 29 de enero de 2026

El guardián de la Pedrera de Montjuïc

Subir a Montjuïc suele significar asfalto, gente y ruido, pero si te apartas un poco del camino habitual, la cosa cambia. En una de esas zonas más tranquilas vive una pareja de mochuelos que lleva tiempo asentada por aquí. Son pequeños, discretos y cuesta mucho verlos si no sabes dónde mirar. Se camuflan perfectamente con la piedra y el terreno, y pasan desapercibidos para casi todo el mundo.

Hoy hemos tenido la suerte de ver a uno de ellos, aunque no ha sido casualidad. Miguel (Micaletjg en instagram) los lleva siguiendo desde hace tiempo, después de muchas jornadas pateando la zona y observando sus movimientos. Gracias a eso, ha sabido indicarme el punto exacto donde estaba posado. A simple vista costaba distinguirlo, pero una vez localizado, ahí seguía, quieto, vigilando su territorio desde lo alto del cortado.

Para poder verlo bien y sacar alguna foto, ha hecho falta tirar de equipo. Prismáticos primero, y luego la cámara con teleobjetivo.  Solo así se podía apreciar bien al animal, porque la distancia era considerable. Puntualmente se dejan ver los dos, pero hoy solo apareció uno, manteniéndose inmóvil mientras tomaba el Sol.

Estas cosas te recuerdan que no hace falta irse lejos para encontrarse con escenas así. Están aquí mismo, en medio de la ciudad, viviendo a su ritmo mientras la mayoría pasa de largo sin darse cuenta. Con un poco de paciencia y la ayuda de quien conoce bien el terreno, Montjuïc todavía tiene mucho que enseñar.

El mochuelo nos observa con la curiosidad de quien domina su territorio.

¿Puedes verlo? El mochuelo común es un auténtico experto en el arte del camuflaje. En esta pared de roca, su plumaje moteado se vuelve invisible.

En los rincones más inesperados del paisaje, el mochuelo encuentra su refugio. Paredes rocosas ofrecen las grietas perfectas para anidar y protegerse.

Guardianes del cortado. Dos siluetas que se funden con el paisaje.
Una joya visual capturada por 
Miguel hace unos días en el mismo lugar, a quien agradezco sus indicaciones para detectar esta ave



📍 Lugar:  Sot del Migdia . Montjuïc . Barcelona
📅 Fecha de observación: 29 de enero-2026
🌡️CLIMA : 🌤️  (Máx. 15°C / Mín. 7°C) y soleado con viento moderado.
📷  Equipo foto : CANON R7 + Obj. RF 100/500 + x1,4
🔗 Link en este blog :  # Athene noctua ; Miguel Jodas
©️ Todas las imágenes de PacoTorres 

martes, 25 de noviembre de 2025

Reyezuelos sencillos en el Sot del Migdia (Montjuïc): una entrada invernal notable

Aunque el solsticio de invierno aún no haya llegado, los reyezuelos ya han iniciado su comportamiento de invernada en respuesta a las condiciones invernales que ya se ciernen sobre sus lugares de origen.


Hoy he vuelto a encontrar al Reyezuelo sencillo (Regulus regulus) en pleno Sot del Migdia, en Montjuïc, donde varios individuos se movían sin parar entre las ramas de las coníferas. Este final de otoño parece estar produciéndose una entrada importante de reyezuelos en la costa barcelonesa, probablemente motivada por una combinación de éxito reproductivo en el norte de Europa, escasez de alimento en sus áreas habituales de invernada y episodios de frío que empujan a estos diminutos pájaros —de apenas cinco o seis gramos— hacia zonas más templadas como Barcelona.



El collage muestra bien su incansable actividad: en algunas imágenes apenas asoman entre las acículas, perfectamente camuflados, mientras que en otras se aprecian con claridad la barra alar blanca, la mancha negra y el píleo amarillento, rasgos clave para su identificación. Varias tomas captan su comportamiento típico de búsqueda, colgados en ángulo o revisando las ramas en busca de insectos minúsculos, y una de ellas incluso lo muestra en pleno vuelo corto, desplegando las alas con esa agilidad que los hace tan difíciles de seguir con la cámara. También hay primeros planos muy expresivos, donde el gran ojo oscuro y la forma redondeada de la cabeza le dan esa característica “cara cándida”.

La coincidencia de estas observaciones en diferentes parques urbanos confirma que estamos viviendo un invierno particularmente favorable para ver reyezuelos en Barcelona. 



El ojo oscuro, grande para el tamaño del ave, y la forma redondeada de la cabeza crean esa expresión casi infantil que lo hace inconfundible. Un momento de rara quietud para una especie que no para un segundo.
Aquí se aprecia bien la línea amarilla del píleo, típica en hembras y en machos relajados (el naranja solo se abre en exhibiciones). También se distingue la mancha negra y la barra alar blanca, clave para la identificación en el campo.

El pájaro abre las alas mostrando las hemibarras claras y la gran agilidad que necesita para moverse entre la vegetación densa. Estas “micro-acrobacias” son constantes en su día a día.

El reyezuelo aparece inmerso en la espesura de las coníferas. Su pequeño tamaño y su plumaje verdoso lo hacen casi invisible, pero el destello amarillo del píleo delata su presencia.





📍 Lugar:  Sot del Migdia . Montjuïc . Barcelona
📅 Fecha de observación: 25 de noviembre-2025 
🌡️CLIMA : ☀️ Fresco (Máx. 18°C / Mín. 8°C) y soleado con viento moderado.
📷  Equipo foto : CANON R7 + Obj. 100/400 RF
🔗 Link en este blog :  # Regulus regulus
©️ Todas las imágenes PacoTorres 

viernes, 10 de enero de 2025

El mosquitero de Pallas: Un visitante especial en Montjuïc

En los últimos días, el Parque de Montjuïc ha sido testigo de un avistamiento singular que ha entusiasmado a la comunidad ornitológica: el mosquitero de Pallas (Phylloscopus proregulus). Este pequeño viajero, conocido por su extraordinaria migración, ha elegido el Sot del Migdia como su punto de descanso en su travesía hacia tierras más cálidas. La noticia de su presencia ha atraído a numerosos observadores de aves, armados con cámaras, prismáticos y una buena dosis de paciencia.

Un ave inquieta y esquiva

El mosquitero de Pallas es una especie fascinante tanto por su belleza como por su comportamiento. Con un plumaje verde brillante adornado con llamativas líneas amarillas sobre las alas, la cabeza y el vientre, destaca incluso entre las ramas más densas. Durante mi visita al Sot del Migdia, lo observé moviéndose rápidamente entre los robles, siempre activo y esquivo. Aunque intenté fotografiarlo, no tuve suerte en esta ocasión. Sin embargo, Miguel Jodas, compañero de observaciones de aves y colaborador de este blog,  logró capturar una foto testimonial que inmortaliza este especial momento.

Mosquitero de Pallas. Mosquito reietó.  Phylloscopus proregulus. Pallas's Leaf Warbler
Captado en el Sot del Migdia, Montjuïc. Barcelona. 
Foto de Miguel Jodas, 9 de enero de 2025.


Una especie migratoria excepcional

El mosquitero de Pallas cría en regiones del sur de Siberia, el norte de Mongolia y el noreste de China. En invierno, migra hacia el sureste de China y el norte de Indochina, recorriendo miles de kilómetros. Su presencia en Europa Occidental es rara y casi siempre estacional, lo que hace que cada avistamiento sea un evento destacado en la ornitología local.

Una especie rara de observar en Cataluña registrada en muy pocas ocasiones lo convierte en un avistamiento destacado y valorado entre los ornitólogos y birdwatchers.

En la mayoría de los casos, el mosquitero de Pallas se encuentra de paso durante su migración hacia el sur, generalmente en  áreas de vegetación densa. Dado su tamaño pequeño y su comportamiento enérgico, que lo lleva a moverse rápidamente entre las ramas, es difícil de detectar y fotografiar, lo que contribuye a la escasez de registros.

Comparado con otros mosquiteros, como el mosquitero común (Phylloscopus collybita), el mosquitero de Pallas es más pequeño y compacto, con un plumaje más vibrante. Uno de sus rasgos más característicos es su píleo amarillo brillante, que se extiende desde la frente hasta la nuca, y que sirve como una marca distintiva al compararlo con otras especies de mosquiteros. A diferencia del mosquitero bilistado (Phylloscopus inornatus), sus líneas amarillas son más delicadas, otorgándole una apariencia particularmente elegante.

Con un poco de suerte y paciencia, podrás observar a este pequeño visitante en acción. Y si logras capturarlo con tu cámara, tendrás un recuerdo inolvidable de esta experiencia.

El mosquitero de Pallas nos recuerda que la naturaleza siempre tiene algo nuevo que ofrecernos, incluso en el corazón de nuestras ciudades.

[Información adaptada de diversas fuentes, incluyendo "Aves de Europa, Volumen 2" de Nils van Duivendijk.]


Otos mosquiteros en el blog :