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FotoBirding en Sant Adrià de Besòs
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jueves, 24 de julio de 2025

Arao común en las aguas frías islandesas


Uno de los encuentros memorables con la fauna local fue con el arao común (Uria aalge, Guillemot ) un ave marina que parece una mezcla entre pingüino y alca, y que pertenece a la familia de los álcidos. En los acantilados y aguas costeras del norte de la isla, pude observar y fotografiar a varios grupos nadando, buceando y socializando en su entorno natural.

En las imágenes se aprecian distintas escenas del comportamiento de estos álcidos: desde grupos nadando sincronizados sobre la superficie del agua hasta momentos más íntimos de descanso o de agitación al zambullirse. Su plumaje en plumaje no reproductor —blanco por debajo y pardo oscuro por arriba— les proporciona un perfecto camuflaje en el mar.

El arao común es un excelente buceador. Se lanza bajo el agua para capturar peces y otros invertebrados, utilizando sus alas como aletas. Es fascinante verlos desaparecer bajo la superficie en cuestión de segundos y emerger a varios metros de distancia. En algunas fotos se puede apreciar ese momento justo antes de sumergirse o mientras chapotean.

Aunque en Islandia crían en grandes colonias sobre los acantilados —a menudo compartiendo espacio con frailecillos, alcas y gaviotas tridáctilas—, estas imágenes fueron tomadas desde la costa, en zonas de aguas tranquilas donde se alimentaban o descansaban flotando. Me llamó especialmente la atención su elegante perfil y la forma en que, al nadar en grupo, mantienen una sorprendente coordinación.

El arao común es una especie muy ligada al Atlántico Norte. Islandia alberga una de las mayores poblaciones reproductoras de Europa. Sin embargo, en invierno pueden desplazarse hacia latitudes más meridionales. En el Mediterráneo occidental es raro, aunque ocasionalmente se ha registrado algún ejemplar en el litoral ibérico, lo que hace aún más especial este encuentro islandés para un observador del sur como yo.

Estas aves marinas, sobrias pero hermosas, representan bien el espíritu salvaje y austero de Islandia: aves silenciosas, resistentes, adaptadas a la vida dura entre acantilados y océanos gélidos.


El arao común es un ave marina gregaria, especialmente fuera de la época de cría. Se desplazan en pequeños grupos y pueden formar grandes concentraciones cerca de colonias costeras. Aunque recuerda a un pingüino por su postura erguida y su hábitat, en realidad está emparentado con los frailecillos y las alcas.
Adulto de arao común junto a su cría.
Tras abandonar el nido los polluelos de arao común se dirigen al mar acompañados por el macho. Durante varias semanas, el padre los alimenta y guía en el agua, donde el joven aprende a nadar, bucear y encontrar alimento. En la imagen se aprecia claramente la diferencia de tamaño y plumaje: el adulto muestra un diseño limpio y definido, mientras que el juvenil luce un plumaje más desordenado y claro, aún en desarrollo.

El arao puede alcanzar profundidades en busca de peces pequeños. Su pico delgado y puntiagudo es ideal para capturar presas ágiles bajo el agua. Aquí se puede apreciar sus patas negras al zambullirse.

En esta imagen se aprecia cómo el blanco ventral contrasta con el marrón oscuro del dorso, una coloración típica de aves pelágicas que las hace menos visibles tanto desde arriba como desde abajo. El arao aliblanco, en comparación, presenta un aspecto más compacto y una mancha blanca  en la parte posterior de las alas, ausente aquí.


Sacudiendo las plumas para mantener la impermeabilidad. Su densidad de plumaje es alta, lo que les protege del frío en el Atlántico Norte. 


- Todas las imágenes PacoTorres ©   Julio-2025 en Islandia

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